La Justicia belga acusó al banco suizo UBS por blanqueo de dinero, fraude fiscal grave y organizado, así como intermediación financiera ilícita.

La institución es acusada de haber instado a clientes en Bélgica a participar en un sistema de evasión de impuestos estimado en miles de millones de euros.

Las autoridades belgas sospechan que UBS captó clientes directamente en el mercado belga, sin pasar por su filial en este país, con el objetivo de incitarles a sumarse a prácticas de evasión fiscal, según ha explicado la fiscalía en un comunicado.

UBS, primer banco mundial en la gestión de fortuna, está en la mira de la fiscalía de Bruselas desde junio del 2014, cuando el director de su filial en Bélgica, Marcel Bruehwiler, fue imputado por las mismas acusaciones.

Las investigaciones fueron lanzadas con base en denuncias muy detalladas de exfuncionarios del banco que no podían tolerar más las prácticas y el modo operatorio que han denunciado , de acuerdo con la fiscalía.

La fiscalía de Bruselas expuso que la imputación ha sido posible gracias a la excelente cooperación de las autoridades francesas.

A su vez, el diario L’Echo recuerda que una inculpación no equivale a una condena y que se produce en el marco de una investigación que lleva meses abierta.

Por su parte, el banco ha manifestado mediante un correo electrónico que UBS seguirá defendiéndose contra cualquier acusación sin fundamento .

La entidad financiera suiza se enfrentó durante el 2015 a disputas legales caras en otros países, acusado, por ejemplo, de posible complicidad en la evasión fiscal y fraude de títulos de valores.

Por participar en las manipulaciones de los tipos de cambio UBS ya pagó considerables multas a las autoridades en varios países, así como cientos de millones de euros para solucionar conflictos legales con Alemania y Estados Unidos.