Las agencias de rating están en un momento delicado ahora mismo. Todo lo que digan se juzga con un filtro muy estricto, que amplifica todos sus comentarios. Incluso cuando lo que dicen no es una gran novedad o ha sido ya dicho antes.

Así sucede con el veredicto de Moody's al programa de compra de bonos anunciado la semana pasada por el Banco Central Europeo (BCE). La agencia comienza exponiendo las partes buenas, como que supondrá un alivio para la deuda de los países con problemas. Pero pronto entra en territorio negativo. "El anuncio deja un número de incertidumbres", explica la nota publicada hoy por Moody's. "El BCE no ha ofrecido pistas sobre qué rentabilidades de la deuda a corto plazo considera apropiadas en cada país o cuál va a ser la magnitud de las compras que se van a necesitar".

De todas formas, la verdadera crítica no está ahí, sino en el trasfondo que esgrime Moody's para esta falta de detalles. "Es muy posible que la decisión de dar tan pocos detalles refleje en parte la continua división dentro del BCE sobre su papel en la resolución de la crisis", sentencia. "El BCE puede tener la esperanza de que el mero anuncio sea suficiente para dar confianza a los inversores y eliminar la necesidad de grandes compras, pero la evolución de la crisis sugiere que eso va a ser muy poco probable y que los mercados van a poner a prueba la voluntad del banco central".

Llegados a este punto, la agencia de rating expresa todas sus dudas. No está claro que el BCE vaya a superar sus tensiones internas ni que pueda mantener el programa de compra de bonos durante mucho tiempo. Tampoco hay seguridad ninguna de que España o Italia pidan el rescate o de que las cantidades que les sean prestadas les permitan resistir mucho tiempo.

Al final, sentencia Moody’s, el nuevo programa, igual que el resto de los planes que se basan en herramientas de política monetaria, no va a resolver la crisis". Las acciones del BCE "no pueden hacer más que comprar tiempo", añade, "como su decisión de adquirir bonos en la parte corta de la curva reconoce implícitamente". "En última instancia, la responsabilidad de resolver la crisis sigue recayendo en los Gobiernos de la zona euro", concluye Moody's. Y ellos, a diferencia del BCE, todavía no tienen un plan, parece querer insinuar la agencia de rating.

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RDS