Las acciones de British Petroleum (BP) que se negocian en Nueva York se desplomaron 15.8%, a 29.20 dólares, su nivel más bajo desde 1996, afectadas por el temor del costo que le generará el derrame de crudo en el Golfo de México.

Por su parte, los títulos que se negocian en Londres cayeron 4%, en medio de la posibilidad de que se suspenda el pago de dividendos ante la presión de los legisladores de EU, que han declarado que la empresa debe disponer de su efectivo para solventar los reclamos por el daño al medio ambiente.

Desde el pasado 20 de abril, cuando la plataforma Deepwater Horizon, propiedad de BP, hizo explosión, las acciones de la empresa han perdido 40.26 por ciento.

La venta de las acciones ha reducido el valor de la compañía en alrededor de US70,000 millones .

Mientras que el costo del seguro contra el impago de deuda se ha disparado 48% a un nuevo nivel de 382,000 dólares anuales para asegurar 10 millones de dólares de deuda durante cinco años, más del triple de lo que costaba el mes pasado, reflejando que el riesgo de impago de la empresa se ha elevado.

El viernes, la empresa anunció que será el 27 de julio cuando se tome la desición de si se mantienen o no los dividendos trimestrales, se teme que tenga que recortar éste para poder pagar la cuenta del derrame.

Analistas consideran que BP podrá hacer frente al problema sin tocar el dividendo.

El flujo de caja que genera es lo suficientemente elevado, se espera que en este 2010 se generen entre US30,000 y US35,000 millones; en el primer trimestre generó US7,700 millones en efectivo.

De acuerdo con su reporte anual, en el 2009 la compañía pagó US10,500 millones.

Hasta el momento la empresa ha gastado cerca de US1,000 millones y ha prometido pagar los reclamos de quienes se han visto afectados por el desastre.

De acuerdo con los expertos, el costo total del derrame oscilaría en un rango que va desde los US5,300 millones calculados por el banco ING, hasta US37,000 millones estimados por Credit Suisse.

Las reacciones

A pesar de las declaraciones de la empresa en torno de que cuenta con la capacidad financiera para hacer frente al desatre, S&P bajó un escalón la calificación crediticia de BP ante los desafíos operacionales y los costos en los que está incurriendo para contener el derrame de crudo.

Así, S&P recortó la calificación de largo plazo de BP a AA- , desde AA , mientras que el panorama crediticio de la compañía lo puso en observación con implicancias negativas.

Fitch también bajó la calificación de la petrolera de AA+ a AA con perspectiva negativa Moody’s hizo lo mismo para pasarla de Aa1 a Aa2 .

Una rebaja en la nota implica que a la empresa le costará más colocar su deuda en los mercados pues se considera que el riesgo de que entre en situación de impagos es mayor.

garagon@eleconomista.com