Los Warriors derrotaron este domingo 118-92 a los Pelicans y, con 3-1 en la serie, acarician la final de la Conferencia Oeste.

Los vigentes campeones, que se vieron sorprendidos hace unos días por el ritmo anotador de los locales, salieron con la idea de evitar otro tropiezo lejos de Oakland con un parcial de 37-22 en los primeros 12 minutos.

Steve Kerr decidió cambiar el quinteto inicial, alineando a sus cuatro All-Stars juntos al lado de Andre Iguodala, y le salió bien.

Anthony Davis no encontraba su ritmo, el ala-pívot hispano-montenegrino Nikola Mirotic se mostraba errático, y el base Rajon Rondo, que en la previa había repartido 21 asistencias, se quedó en esta ocasión con seis.

Así, Kevin Durant se hizo dueño y señor de la contienda, firmando 38 puntos, nueve rebotes y cinco asistencias.

Klay Thompson (13) y Stephen Curry (23), desaparecidos en el tercero, se combinaron para 36 tantos mientras Draymond Green rozó el triple-doble con ocho, nueve capturas y nueve pases decisivos.

“Intento convencerme de que doy mi mejor rendimiento cuando no me preocupo de lo que suceda después del partido, del resultado ni de nada. Ésa es la cuestión: sólo intento jugar con fuerza sin importar que falle o no los disparos, siendo agresivo”, declaró Kevin Durant.

Los Pelicans recortaron su desventaja en el segundo cuarto con un parcial de 32-24 pero, tras el paso por vestuarios, los visitantes llegaron a gozar de una renta de 26 unidades, que nunca peligró. Ambos se verán las caras de nuevo mañana, en casa de Golden State.