Cuando Wendell Lira recibió la noticia de que estaba en la terna finalista para el premio Puskás de la FIFA, al mejor gol del año, se encontraba desempleado.

Tombense, club de la Tercera División de Brasil, terminó el contrato con el futbolista brasileño luego de cuatro partidos, argumentando razones técnicas; pero, cuando su nombre se instaló junto a Alessandro Florenzi y Lionel Messi en la disputa por el premio, sus bonos nuevamente se cotizaron altos.

Es difícil vivir del futbol , se atrevió a decir en la conferencia de prensa de los nominados al premio Puskás, previo al magno evento que se realizó en la sede de la FIFA, en Zúrich, Suiza.

La realidad no está tan alejada del pensamiento que externó el futbolista que le ganó un premio a Lionel Messi, aunque ahora mismo, a los 27 años de edad, dejó el futbol para convertirse en jugador profesional de futbol virtual.

Según el Informe Mundial de Empleo 2016 de la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (Fifpro), casi la mitad de los jugadores de 87 ligas analizadas subsisten con un ingreso promedio mensual de 1,000 euros al mes.

¿Qué significa eso? Que la cifra es menor al salario mínimo establecido por las leyes laborales -no específicas sobre futbol- en países como Luxemburgo (1,921 euros), Bélgica (1,501), Holanda (1,485), Irlanda (1,461), Francia (1,445) y Alemania (1,445).

El reporte, que recaba las condiciones laborales de 14,000 futbolistas que pertenecen a sindicatos y asociaciones afiliados al organismo internacional, indica que sólo 2% de los futbolistas obtiene un salario superior a los 700,000 euros mensuales; mientras que 41% del total de encuestados contestó que ha sufrido retrasos en los pagos de sus sueldos.

No todo en Europa es riqueza

Wendell Lima integró la Selección Sub-20 de Brasil en la Copa Sendai del 2006. Fue compañero de Alexander Pato en el equipo nacional, y aunque el ganador del premio Puskás recibió una oferta para jugar en Milán, su equipo desechó la oferta porque consideró que no era suficiente el monto de transferencia.

De haber llegado al futbol italiano, Lima se habría asegurado al menos un contrato por 27 meses y salario de mínimo 8,000 euros mensuales, según las cifras promedio que arroja el estudio de Fifpro, en el caso de Italia.

Los jugadores en el norte y oeste de Europa disfrutan de condiciones relativamente estables gracias a estrictas normas de licencia sobre los clubes. Sin embargo, existe una brecha en los salarios con los de Francia e Italia. En el este de Europa uno de cada tres jugadores es cambiado bajo presión y en contra de su voluntad , se explica en el informe de la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales.

Y es que, salvo las principales cinco ligas de Europa (España, Inglaterra, Alemania, Italia y Francia) y los equipos que participan en Champions y Europa League, el resto de los clubes en el continente europeo sufre para cumplir con obligaciones salariales, o, en algunos casos, los sueldos son bajos.

Por ejemplo: Cristiano Ronaldo tiene un salario anual de 32 millones de euros, la cifra por sí sola alcanzaría para cubrir 11 años de salarios de los 301 futbolistas que participan en la Liga de Malta.

La isla ubicada en el Mar Mediterráneo tiene a 12 equipos en su Primera División, y, con un salario promedio de 800 euros mensuales, la nómina completa del torneo por año llega a 2.8 millones de euros.

En Malta sólo un futbolista tiene un salario de 15,000 euros mensuales, el más alto del torneo; el resto obtiene entre 300 y 2,000 euros.

Ni siquiera en países con más tradición futbolística, como Hungría, Austria, Croacia o República Checa, los futbolistas llegan a un salario millonario; es decir, mayor a 100,000 euros mensuales.

Y aunque Francia tiene una de las mejores ligas del continente, apenas nueve jugadores llegan a firmar un contrato estelar, superior al millón de euros anuales.

El salario de una año del astro del Real Madrid alcanzaría para pagar todos los sueldos, por dos años, de los 384 futbolistas en Chipre. El ingreso medio en la isla equivale a 36,000 euros por año.

El reto, indica el informe, es acortar la brecha entre los ingresos entre los futbolistas, ya que entre los peligros que enfrenta el balompié está el arreglo de partidos: según la encuesta, un jugador en cada encuentro -de las ligas analizadas - fue abordado por la mafia para alterar el resultado.