Pete Carroll se fundió en un abrazo con sus jugadores; la juventud e inexperiencia de la franquicia que él dirige nunca fue impedimento para que obtuvieran el trofeo Vince Lombardi. Seattle Seahawks presionó y ahogó al rival hasta conducirlo al error. La ofensiva y defensiva jugó, en todo momento, en un alto nivel. Su afición puede gritar hasta generar una sensación de sismo, como lo han hecho cada vez que juegan en su campo, pues, su equipo ganó el Super Bowl por primera vez en su historia tras derrotar 43-8 a Denver Broncos.

Peyton Manning y compañía guardaron silencio y fueron a refugiarse al vestuario, pues lo que vivieron ayer era muy cercano a una pesadilla: desde 1993 (21 años) no se había registrado una diferencia de 35 puntos o más en un Supertazón.

Incómodo. El quarterback de Broncos nunca tuvo la comodidad para lanzar el ovoide; el tema de las condiciones climáticas fue un tema olvidado. Al inicio del partido, el termómetro marcaba 9 grados centígrados y descendió hasta cuatro, pero fue la defensiva de Seattle la que supo acorralarlo.

A Denver se le desconocía a la ofensiva, ya que la primera anotación llegó antes de que concluyera el tercer periodo y fue un pase de 14 yardas para Demaryius Thomas, posteriormente, optaron por una jugada a través de la conversión de puntos para concretar ocho. El marcador ya no tuvo cambios desde entonces.

Seattle comenzó ganando y mostró variedad en su juego. En la primera jugada de la ofensiva de Broncos, la falta de comunicación facilitó que Seattle sumara sus primeros puntos, por la vía de la safety, a los 12 segundos de iniciado el cotejo.

Al pertenecerle el balón a la ofensiva de Russell Wilson, mostró dominio ese chico de 25 años a quien sólo le interceptaron un pase y dio dos para TD la noche de ayer. Después de que en la primera mitad tenían una ventaja de 22 unidades contra cero de su contrincante, a él se le empezaba a dibujar una sonrisa en el rostro.

Tras el espectáculo del medio tiempo, que corrió a cargo de Bruno Mars y Red Hot Chili Peppers, tan sólo habían corrido 12 segundos del tercer cuarto cuando Percy Harvin anotó un TD. Luego otra anotación de Jermaine Kearse le dio ventaja de 36 puntos. Denver lucía desconcentrado, pues predominaron los balones sueltos y los pases incompletos que aprovechó Seahawks.

La cuenta la selló Wilson en el último cuarto, con un pase de 10 yardas a Doug Baldwin, con 43 unidades. Para entonces, la franquicia que dirige John Fox había desaparecido del campo del MetLife Stadium.

Jugamos con nuestro estilo, como siempre los hacemos , declaró Carroll, quien siempre supo de la capacidad de su discreto líder, que tiene dos temporadas jugando para el equipo y es el segundo QB afroamericano en ganar el trofeo Vince Lombardi.

MALCOLM SMITH Y UN HISTÓRICO MVP

Malcolm Smith estuvo presto cada vez que Seahawks necesitó de su aporte. Hoy puede presumir en ser apenas el tercer linebacker en la historia de la NFL que es consagrado como el Jugador Más valioso (MVP) de un Super Bowl.

Smith, que interceptó un pase de Peyton Manning y condujo el balón 69 yardas hasta la zona de anotación en el primer tiempo y recuperó un balón suelto en el segundo, completó una noche redonda, llevándose el premio individual tras la victoria 43-8 de Seattle ante Denver.

Esta mañana me levanté y no paraba de saltar , dijo Smith al recibir una camioneta mientras caía una lluvia de confeti al término del partido. Todo nos salió a pedir de boca esta noche .

Y fue bastante apropiado que un integrante de la defensa se llevara el premio, al considerar la manera dictatorial en que Seahawks anuló a Manning y a la maquinaria ofensiva de Denver que estableció toda clase de récords al forzar cuatro balones sueltos y mantenerles en cero hasta la última jugada del tercer cuarto.

Smith se unió a Ray Lewis, de Baltimore (2001), y Chuck Howley, de Dallas (1971), como los únicos linebackers ganadores del MVP. Si acaso, ocho de los 48 Super Bowls terminaron con un jugador de la defensa llevándose el laurel; el safety Dexter Jackson (Tampa Bay) fue el último, en el 2003.

Gracias a su intercepción y touchdown, Seahawks se puso arriba 22-0 al final de la primera mitad, dejando el partido casi resuelto. (Con información de AP)