El triunfo no llegó hasta el cuarto toro del festejo, Espartano de nombre y de la ganadería de José María Arturo Huerta al que el rejoneador Andy Cartagena enceló y le colocó un rejón de castigo a bordo de Mediterráneo.

Para la colocación de banderillas, el caballista español montó a Picasso y al bello Luminoso, con el que además recorrió medio ruedo con el equino caminando sobre sus patas traseras y que además ayudó en la colocación de dos avivadores al violín y la realización de la suerte del teléfono.

Cerró su actuación en las ancas de Brujita, linda yegua que fue gran colaborador para la colocación de banderillas cortas y el rejón de muerte que resultó fulminante y motivó la petición por parte del público y posterior concesión del apéndice.

Ante el abre plaza, el centauro de Benidorm montó a Cuco, Cupido, Luminoso y un bello caballo alunarado de nombre Pintas, colocó un rejón y banderillas, realizó algunas florituras pero estuvo errático con el rejón de muerte y dividió opiniones.

Por su parte, Leo Valadez tuvo dos actuaciones contrastantes. En su primero, un bravo y enrazado ejemplar de José María Arturo Huerta, tuvo momentos por el lado derecho pero no acabó de entenderlo y tras pasaportarlo se retiró en silencio.

En el cierra plaza, un bravo ejemplar de Arturo Gilio, el joven hidrocálido salió por todas, lo recibió a la verónica y le realizó un quite por zapopinas que le corearon con fuerza; cubrió con mucha exposición el tercio de banderillas con galleo y al sesgo el primer par, al cuarteo el segundo, un intento de violín el tercero y pidió permiso para un cuarto par que puso desde los adentros para ser ovacionado.

En su faena de muleta, el diestro benjamín ligó series por el lado derecho, luego por el izquierdo y alternó con el molinete y dosantinas para coronar su actuación con una estocada entera, tendida y suficiente que le valió la oreja concedida.

En cuanto al primer espada, Arturo Macías, dejó constancia de su madurez torera. Su primero, bravo y fijo, permitió variedad en lances y el quite a la verónica, correr la mano a placer en tandas por ambos lados que le fueron muy coreadas amén de una tanda de manoletinas, sin embargo en la suerte suprema, el astado nunca se paró y tuvo que cazarlo por lo que los dos pinchazos antes del estoconazo, sólo le valieron para saludar con fuerza en el tercio.

Ante el quinto del festejo, un toro de Arturo Gilio que resultó parado y en el que su banderillero Alejandro Prado se desmonteró tras colocar banderillas, Macías logró pases aislados y algunos desplantes, pero ante las malas condiciones abrevió de dos pinchazos y gran estocada para escuchar breves palmas a su labor.

Para la cuarta corrida de la temporada Grande el próximo domingo, la empresa anunció un encierro de Xajay para Diego Urdiales, Octavio García El Payo y Sergio Flores.