El día que Japón había esperado desde el 13 de septiembre de 2013, cuando Tokio fue elegida sede de los Juegos Olímpicos de 2020, llegó con la ceremonia de inauguración el viernes, luego de un año de aplazamiento. Aunque se mantuvieron los tradicionales protocolos como el desfile de las delegaciones y el encendido del pebetero, esta celebración ha sido la más rara de la historia sin la presencia de los espectadores, con la intervención virtual de voceros y artistas.

Sin embargo, cientos de personas se reunieron a las afueras del Estadio Nacional de Tokio con la intención de impregnarse del espíritu deportivo, que hasta antes de la ceremonia de inauguración había pasado inadvertido entre un ambiente de incertidumbre sobre su realización en medio de una emergencia sanitaria, lo que los ha convertido en la edición más caótica y complicada de organizar del magno evento deportivo en la era moderna.

“Espero que pese a que los Juegos se disputen a puerta cerrada, los deportistas sientan que hay mucha gente que les apoya”, dijo a AFP Aiko Hirota, una de las personas que esperaban fuera del estadio.

Por otra parte, un pequeño grupo de ciudadanos protestaron por el mantenimiento del evento, portando el mensaje "Cancelen los Juegos. Salven vidas".

El Estadio Olímpico de Tokio esperaba a 68,000 personas sin embargo, sólo acudieron algunas personalidades como el emperador japonés Naruhito o la primera dama estadounidense, Jill Biden. Incluso, algunos de los patrocinadores, como Toyota, Panasonic, Fujitsu y NEC, descartaron su presencia en la ceremonia.

Al centro del estadio fueron desfilando 206 delegaciones de acuerdo al orden del alfabeto japonés. Cerca del final apareció la bandera mexicana izada por la golfista Gaby López y el clavadista Rommel Pacheco, pues como gran novedad las naciones tuvieron a dos abanderados por país, un hombre y una mujer. El desfile fue cerrado por el local Japón, quien participará en los Juegos con una delegación de 582 deportistas. Los atletas desfilaron con mascarillas, sin poder saltar ni bailar.

En su discurso, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) Thomas Bach admitió que estos Juegos serán "muy diferentes a lo que todos nosotros hubiésemos podido imaginar", pero destacó que "es un momento de esperanza".

“No sabíamos si esta competencia se iba a realizar, batallamos para llegar aquí pero nunca nos rendimos y ustedes están haciendo realidad su sueño olímpico porque son verdaderos atletas olímpicos, inspiran a la comunidad olímpica a pelear como ustedes y para ustedes. Expreso mi sincera gratitud a todos los comités olímpicos nacionales, patrocinadores y socios por mantenerse con nosotros, estar juntos, eso nos convierte en una verdadera comunidad”, reconoció a los deportistas el presidente del COI, después de agradecer también a los voluntarios por hacer el evento posible pese a los obstáculos.

En “los Juegos de la pandemia”, trabajadores de la salud fueron parte del desfile con la bandera olímpica, así como en el recorrido de la antorcha al interior del estadio.

Para poner fin a la ceremonia, el encendido del pebetero estuvo a cargo de la tenista Naomi Osaka, cuatro veces campeona de Grand Slam. La llama olímpica brillará hasta el 8 de agosto en la capital nipona.