A partir de los 30 años se puede considerar que un atleta es veterano. Los atletas de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP) promedian 29 años, un largo recorrido deportivo que quizá se traduzca en múltiples éxitos como campeonatos, trofeos, premios, pero también en diversas lesiones.

Según los registros de la liga, 46.5% de los basquetbolistas de la LNBP tienen 30 o más años de edad, y los más veteranos se encuentran en los 39 años. Mineros de Zacatecas es el equipo de mayor promedio de edad, con 34. Sus integrantes tienen entre 29 y 39 años. En el lado opuesto se encuentran los Ángeles de Puebla, cuyos integrantes promedian 26 años.

Bejamin Puckett es el integrante más veterano de Panteras de Aguascalientes, tiene 36 años y es uno de los nominados a MVP de la zona oeste. Es un jugador fornido, juega de “cinco” dentro del esquema de juego, por lo que su trabajo dentro de la duela requiere de mucho contacto físico y forcejeo con los jugadores más grandes del equipo rival. A lo largo de su carrera, Benjamin se dice afortunado de no haber padecido de lesiones de gravedad. Sin embargo, no es una cuestión únicamente de la suerte, siempre ha sido consciente de la importancia que le debe de dar al cuidado de su físico mediante entrenamiento y nutrición adecuada.

“Llevo 15 años jugando profesionalmente y nunca he tenido una lesión grave, ningún tipo de cirugía, nada de eso. Es raro que un jugador pueda pasar tanto tiempo sin lesionarse. Me gusta trabajar por fuera, entrenamos todos los días pero me gusta hacer ejercicios en el gimnasio para cuidarme, y es una costumbre. Si uno quiere jugar mucho tiempo hay que tener estas costumbres, la comida, la dieta, el trabajo y la disciplina, y he tenido algo de suerte porque las lesiones pueden pasar en cualquier momento”, comentó.

A diferencia de otros equipos de la Liga, Panteras cuenta con un kinesiólogo, especialista encargado del estudio científico del movimiento humano.

“Tratamos de involucrar el movimiento en la rehabilitación. Por ejemplo, después de un esguince de tobillo o de rodilla o algún de un desgarre muscular nunca incapacitamos 100% el cuerpo, nos enfocamos en el cuidando de la parte del cuerpo dañada, pero mantenemos el resto del cuerpo en movimiento, ya sea con ejercicios de gimnasio, de fisioterapia, mecanoterapia, el área de fortalecimiento y estiramientos”, dijo Denis Delgado, el kinesiólogo del equipo.

Agrega: “Un jugador que pasa los 30 años se empieza a cuidar más. Sus calentamientos son más largos y sus sesiones de estiramientos son más intensos. La recuperación es muy importante, las tinas de hielo y los masajes son muy frecuentes, antes del juego y después, ya sea con vitaminas. Todo es más específico con ellos”.

Víctor Reyes, médico del deporte de Capitanes de la Ciudad de México, enumeró ciertas claves en las que se tiene que hacer énfasis para el cuidado de un deportista veterano: el fortalecimiento de la masa muscular, la dieta y la hidratación.

Respecto a la dieta indicó: “Son atletas de alto rendimiento. A nivel profesional necesitamos mucha proteína para la recuperación. El músculo pierde capacidad de crecer, de hacer volumen conforme somos más grandes y si aparte está lesionado se limita más a ganar masa muscular. Tenemos que imprimirle más proteínas, hidratos de carbono. Incluso hay minerales y macronutrientes que ayudan a acelerar este proceso, no tanto para que hagamos masa muscular, sino para verlos con músculos fuertes y resistentes. Y en la hidratación, los sueros, las bebidas hidratantes con electrolitos, vienen muy bien junto con el agua y las proteínas y complementos y suplementos alimenticios”.

Jonathan Rodrigo, fisioterapeuta del equipo capitalino, explicó que los ejercicios con el preparador físico son más específicos para los basquetbolistas veteranos. Son más cuidadosos en los medicamentos que ingieren, se realiza una mayor descarga muscular debido a la cantidad de minutos que juegan (masajes, baños en hielo, presoterapia, estiramientos). Los veteranos también procuran llevar un vendaje adecuado para estabilizar las articulaciones, a diferencia de los jóvenes con quienes se busca hacer a un lado esta práctica.

“Antes todos los equipos generaban un vendaje que en cierta forma sí genera un soporte pero también disminuye las actividades que tienen que hacer sus músculos, sus tendones y sus ligamentos, que es estabilizar su articulación. Se puede entrenar, sí, con la parte de propiocepción y equilibrio. Puedes generar protocolos de prevención de lesiones. Eso es ya lo que estamos involucrando con deportistas jóvenes para que no sean dependientes de un vendaje, algo a lo que prácticamente se acostumbran a toda su carrera profesional”.

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