Un héroe al estilo nipón. Eso es Kohei Uchimura, quien no sólo arrebató el oro en gimnasia varonil individual a Estados Unidos, sino también, desde ahora, a su personaje animado más importante de todos los tiempos: Superman, ya que así es conocido mundialmente el gimnasta que ayer cerró como el mejor en seis aparatos.

Y sí, Uchimura parece de otro planeta, en la disciplina el más grande del mundo por cuatro años consecutivos, tras conseguir plata en los juegos de Beijing 2008. Ni siquiera los aplausos de los presentes en el North Greenwich Arena se atrevieron a faltarle al respeto a sus rutinas, ayer el silencio reinó durante sus actuaciones.

El jovencito de 1.60 metros de altura es la reedición en versión nipona de Superman siete décadas después; es un susto para sus rivales en el pasado, en el presente y para el futuro, con sus 23 años de edad.

Y qué otra cosa se podía esperar de la combinación de dos gimnastas amantes del deporte, sus padres, quienes lo convirtieron a sus tres años en el primer aprendiz de su escuela de gimnasia en Nagasaki, en la cual moldeó el significado de perfección en cada uno de sus músculos, pues para él no hay más grados de dificultad que los que él mismo impone.

Pero mire usted, incluso la misma timidez y esencia que encierra al personaje justiciero de Jerry Siegel se descubre en sus gestos y palabras: Mi objetivo para estos Juegos Olímpicos no es la presea individual, sino la de gimnasia por equipos . Sus ojos apretados lo decían todo al terminar la competencia: su frustración de no conseguirlo con sus compañeros se convirtió en medalla, en un apremio individual.

¿Y cómo podrían los otros gimnastas competir con él, si ellos mismos le llaman máquina o imbatible ? La cosa es que con un superhéroe únicamente otro de la misma talla puede rivalizar y al parecer aún no llega.

Pero para el futuro, que conste que uno de sus rivales ha dado la receta para ganarle: Encontrarle una debilidad , porque hasta hoy parece no tenerla. Tan sólo el año pasado se imponía ante sus adversarios en Tokio con una lesión en el hombro y una puntuación final de 93.631, lo que le bastó incluso para llevarse el Premio a la Elegancia.

Así, ayer Estados Unidos se quedó con el bronce, Alemania con la plata y Superman, vestido de blanco con rojo, recorrió el recinto olímpico con la bandera de Japón como capa, lo único que le faltaba al superhéroe nipón.

llanely.rangel@eleconomista.mx