Hace ya siglos que en México la monarquía no existe. No obstante, será un príncipe el único representante de nuestro país en los Juegos Olímpicos de Sochi 2014. Su nombre es Hubertus Von Hohenlohe y no sólo implementará el récord de más participaciones de un mexicano en unos JO invernales (ya suma seis) sino también, a sus 54 años, será el atleta más veterano en competir en la justa.

Yo nunca había pensado que llegaría tan lejos , afirma Hubertus. Por una parte me siento muy orgulloso de que ya he participado en tantas ediciones, pero también me siento raro al darme cuenta que los momentos de la vida se han pasado tan rápido. Ahora soy famoso por ser el más viejo olímpico de Invierno y no quería ser famoso por eso; pero ha llegado el tiempo ser famoso por ser el más anciano en una cosa , explica Hubertus.

Pese a hacer historia por su longevidad, Von Hohenlohe confiesa la razón por la que sigue compitiendo. Ésta es mi sexta participación. Pero ¿sabes? Éste no fue nunca el plan. Yo sólo vi que era posible, por la técnica que tenía, por el talento y lo probé; hoy soy el más viejo compitiendo, aunque créeme, es una marca que no quisiera tener , explica a El Economista el esquiador mexicano.

¿Qué hace un atleta, quien pese a tantas participaciones nunca ha ganado una medalla y tampoco ha colocado a nuestro país más allá del sitio 24 en la justa invernal, participando en una justa como esta?

Divertirme , contesta sin tapujos mientras se acomoda en la silla y estira el pañuelo de seda azul y blanco que sobresale de la solapa de su saco.

¿Aunque parezca una locura?

Sí. Incluso mi madre piensa que estoy loco por seguir haciendo esto. Pero para mí es un desafío a la vida. Hoy en día la gente de la ciencia dice que la primera generación se va a poner vieja más tarde y aquí estoy probando si es verdad o no .

Y es que para Hubertus el deporte es sólo una de las tantas facetas que tiene en su vida. Además de políglota habla español, alemán, inglés, italiano y francés es empresario, fotógrafo famoso por sus fotos premiadas de Zinedine Zidane y Zlatan Ibrahimovic , cantante en Austria participa en los grupos Andy Himalaya y Royal Disaster y conductor de TV.

Su alma de músico le llevó a visitar la Plaza Garibaldi para que los mariachis escribieran las letras de sus canciones en el casco con el que competirá, además de diseñar su traje inspirado en estos músicos.

Y son justamente todas esas facetas las que no le hicieron interesarse en entrenarse a un alto nivel. Yo me considero un esquiador por naturaleza y por eso compito. Si me hubiera entrenado como los profesionales, quizá hubiera peleado contra los mejores, pero hubiera tenido otro estilo de vida.

No hubiera hecho lo que hice, me hubiera cansado mucho más rápido. Sólo entrenaba cuatro o cinco meses al año y el resto hacía otras cosas que me hicieron crecer como persona. De repente en 30 años sales de ser un esquiador exitoso a no tener una escuela de vida. Yo no quería que mi vida terminara así .

Pero tendrá usted algún objetivo al ir a Sochi…

Mi meta es dejar una imagen positiva de México, hacer algo digno. Quiero ser un ejemplo olímpico, ser amigo de los otros esquiadores, porque me gusta ser una persona de personas, que les ayudas a los más jóvenes y despertar a la gente joven para que quieran seguir haciendo lo que yo hago .

¿Cómo llega usted a Sochi? ?Supongo que algo ha cambiado desde Sarajevo 1984…

Cuando era joven pensaba que todo el mundo estaba abierto, que todo era fácil, que todo te venía como un regalo de Dios. De pronto creces y te das cuenta que al final te cuesta mucho esfuerzo lograr tus metas, sean en tu trabajo o el deporte.

Lo evalúas más, pero no tienes la ligereza de entrar en un sitio y pensar que todo es un regalo, cualquiera puede estar en una olimpiada; no te das cuenta del privilegio que tienes. Ahora sé que soy un privilegiado que puedo estar ahí y hacer lo que quiero: esquiar.

¿Y podremos verlo, quizá, en otros JO más?

No lo sé. Ya fue exagerado haber llegado a Vancouver, es súper exagerado que esté en Sochi y creo que es muy bueno para el país... Yo sólo espero que, para entonces, ya tengamos a alguien detrás mío.

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