Cuando la llama olímpica en Sochi se apagó, ayer, luego de 17 días de competencias, Rusia y Vladimir Putin pudieron sentirse orgullosos. El pueblo ruso, por haber conseguido la punta del medallero gracias al talento de sus atletas, quienes subieron al podio conscientes de haber dado su mejor esfuerzo en casa.

Pero quizá el mayor ganador fue el presidente Putin, quien recibió elogios hasta de sus más férreos críticos y, por supuesto, de Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), quien calificó a los de Sochi como súper Juegos , aunque advirtió a la ciudad rusa que debe velar por la herencia del evento.

Bach exaltó que Rusia entregó excelentes lugares, alojamiento sobresaliente a los 2,856 atletas e impecable organización , lo cual se unió a las casi perfectas medidas de seguridad, que fueron de las más estrictas de un evento de este tipo.

Sin embargo, la figura del primer ministro ruso va más allá de lo que diga Bach. Y es que, de acuerdo con algunos analistas, Sochi se convirtió en su mejor herramienta para mejorar su imagen a nivel internacional. Por ello, no dudó en invertir 50,000 millones de dólares para hacerlos los Juegos más caros en lo que va de la historia olímpica.

Al parecer Putin consiguió ante el mundo dar la imagen que quiso: la de un presidente democrático y tolerante. Previo a la inauguración de los Juegos, el líder ruso dio el indulto a cientos de presos políticos, mostrando ante el mundo que era un hombre compasivo.

Durante los eventos, no hubo ningún reporte de actos de violencia o represión. Incluso la tan famosa ley antigay apenas tuvo algunos destellos por parte de algunos atletas, los cuales fueron ignorados pues la atención de la prensa estuvo más en las competencias que en las protestas, que incluso no tuvieron alguna importancia que empañara las competencias.

Del mismo modo, Putin se vio muy interesado en asistir a las competencias, y no sólo eso, sino también se reunió con diferentes delegaciones nacionales para convivir por momentos. Apenas el fin de semana, llegó a la concentración de los atletas estadounidenses.

Lo que me gusta de ustedes los norteamericanos es que tienen competidores fuertes en casi todas las disciplinas, en casi todos los eventos pelean por medallas , dijo Putin, en declaraciones que dieron la vuelta al mundo.

Del mismo modo, visitó al equipo ucraniano, por lo que recibió muchas críticas pues el primer mandatario ruso fue el responsable de que Ucrania desechara un pacto comercial con la Unión Europea y por ello ahora existen conflictos en ese país.

El sábado, en la víspera de la ceremonia de clausura, el viceprimer ministro ruso, Dmitry Kozak, había realizado un primer balance declarando que Rusia cumple sus promesas .

Rusia supo probarse a ella misma y al mundo que había hecho posible lo imposible. Los Juegos permitieron a Rusia ser un poco más próxima y mejor comprendida por el mundo , estimó Kozak.

Pero no sólo eso, el líder de Rusia tenía motivos para estar satisfecho cuando los Juegos Olímpicos apodados los Juegos de Putin terminaron. Los atletas de su país encabezaron el medallero de Sochi con 13 oros, 11 platas y nueve bronces.

Éste es el nuevo Putin que se ha mostrado en los Juegos. La Rusia que Putin quiere mostrar en los Juegos Olímpicos es un país preocupado, que ha avanzado mucho desde los austeros días de la Unión Soviética. El líder que quiere representar es un hombre con el que Occidente puede hacer negocios.

Incluso los opositores a Putin en Rusia parecen haber aceptado que ahora no era el momento de criticarlo. Sin embargo, para sus detractores, los Juegos Olímpicos de Sochi sólo fueron un espejismo de algo que no cambiará.

Los Juegos Olímpicos tienen el propósito de contribuir a un mundo mejor. Este objetivo no se logró , dijo Sergei Nikitin, director de la oficina de Amnistía Internacional de Moscú. La represión de Rusia continuó durante los Juegos y el movimiento olímpico falló en su reto de que cumpliera con promover los derechos humanos , dijo.

Del mismo modo, hay quienes aseguran que los pobladores de las cercanías al parque y a las instalaciones olímpicas sufrieron por ser despojados de sus terrenos, lo cual no cambiará aún cuando la modernidad haya llegado a Rusia gracias a los Juegos Olímpicos.

ESTOS JUEGOS OLÍMPICOS DAN MENSAJE DE DIÁLOGO Y PAZ

El presidente del Comité Olímpico Internacional, el alemán Thomas Bach, hizo un llamado a terminar con la violencia y acrecentar la hermandad entre los pueblos, al clausurar los Juegos Olímpicos de Invierno Sochi 2014.

La sociedad debe estar en paz y debe haber respeto; a los que están implicados en la confrontación o violencia, estos Juegos Olímpicos dan mensaje de diálogo y paz , dijo en el estadio olímpico.

Luego, calificó como excepcionales los 17 días de competencia, durante los cuales los rusos demostraron tener unas instalaciones de primer nivel, podemos decir que Rusia nos ha dado todo que ha prometido.

Nos tomó décadas en otras partes del mundo hacer esto y en sólo siete años se logró lo que ha hecho Rusia. Quiero agradecer al presidente Vladimir Putin, al gobierno ruso, a los miembros rusos del COI, todo , continuó.

La ciudad rusa de Sochi despidió a los competidores que pasaron a la gloria dentro de los Juegos Olímpicos de Invierno 2014, para que se escriba una nueva página del olimpismo en Pyeongchang, Corea del Sur, en el 2018.

Thomas Bach, presidente del COI, y el alcalde de esta ciudad rusa, Anatoli Pajomov, fueron los encargados de dar la estafeta a la ciudad coreana de Pyeongchang, que en el 2018 albergará la justa invernal, no sin antes dejar en claro que su cultura y tradición maravillarán en la próxima justa.

Tras el desfile de los atletas en el estadio Fisth, el presidente del COI presidió la ceremonia de premiación de la prueba de esquí estilo libre a 30 kilómetros femenil, en la cual Noruega se apoderó del podio con el 1-2-3, en donde Marit Bjoergen pasó a la historia al ser la más laureada.

Bjoergen, de 33 años de edad, se convirtió en mito. Asimismo, se premió al cross country varonil a 50 kilómetros, en el que Rusia acaparó el podio, y al igual que las noruegas, recibieron el reconocimiento del estadio.

Luego, Rusia volvió a cautivar con su vasta literatura, su cultura circense y, desde luego, con la ceremonia protocolaria de cambio de estafeta de Sochi a Pyeongchang, que con el Himno Nacional de Corea del Sur dio una pequeña muestra de lo que será la fiesta deportiva en cuatro años.

Pyeongchang te espera , rezó el lema de los coreanos, entre los acordes de un gaya-go, instrumento musical de 12 cuerdas.

El presidente del Comité Organizador, Dmitry Chernyshenko, agradeció a todos por su participación y por demostrar que pudieron asumir un reto como éste; sobre todo a las personas que resguardaron la seguridad de todos los asistentes, desde atletas, jueces y afición, hasta dirigentes olímpicos.

Como hace 34 años, con motivo de los Juegos Olímpicos de Verano Moscú 80, un enorme Oso fue el protagonista de apagar la flama olímpica. Sobre su rostro se dejó ver una lágrima en señal de despedida, ya que en el 2018 tocará el turno a Corea del Sur. (Con información de AP y AFP)