El tenis en México es una profesión sigilosa, el año pasado era considerado el séptimo deporte más seguido en el país, según Consulta Mitofsky, pero en un porcentaje muy distante a la lucha libre, que ocupaba el sexto puesto. Incluso los tenistas más sobresalientes de nuestro país se han enfrentado a la indiferencia.

Este 2020 Santiago González, mexicano en el número 43 del ranking de dobles de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), participó en las finales del ATP 250 de Doha y alcanzó los cuartos de final en el Grand Slam de Australia y también tuvo participación en los abiertos de Nueva York y de Florida.

—¿Consideras que en México se ha tomado con justa dimensión tus logros?

“A veces, cuando llegas a finales salen los medios, pero si no llegas al final se olvidan de uno, entonces unas por otras, la verdad es que no me quejo. Espero poder seguir jugando finales, avanzando en torneos Grand Slam lo más posible y tanto para mí como para todos los tenistas que vienen que se le dé más difusión al tenis”.

La carrera de un tenista se trata de una inversión privada y cuando no se es top 50 es difícil que los patrocinadores se interesen.

“Ojalá que cambie todo esto para el futuro de México, para el futuro del tenis, a mí me quedan pocos años y hay que pensar en el futuro”. En México, 58 marcas respaldan los espectáculos más importantes del tenis, los abiertos de Los Cabos y de Acapulco.

Santiago es una persona activa en redes sociales, porque es su manera de compartir “a los fans el día al día de lo que es el tenista mexicano, lo que se puede vivir y dónde puedes estar” y en parte también como estrategia para conseguir patrocinios; actualmente cuenta con la bebida Ultra como principal patrocinador y viste con la marca Adidas.

De parte de las instituciones gubernamentales recibe una beca del Instituto Veracruzano del Deporte. “Todo sirve, pero bueno, no alcanza para cubrir gastos. Tenía una beca también de CIMA que me la quitaron este año, parece que porque no fui a los Panamericanos. Todavía estamos con la oportunidad de ir a los Juegos Olímpicos; sin embargo, nos quitaron todo tipo de apoyo por parte de la Conade”.

—¿Cómo financias tu carrera?

“Depende de cómo me vaya en los torneos se va pagando dinero, entonces obviamente en primera ronda saber, si sales abajo, hay que pagar vuelos, hoteles, comida, etcétera, pero si te va bien en el torneo sales arriba, entonces vas pensando. Es una pequeña apuesta que haces en el deporte y qué bueno, no me quejo, me ha ido bien y ojalá que todo mejore”.

González expresó que entre las mejores recompensas que el tenis le pudo haber dado está su familia, “el jugar en los mejores torneos del mundo representando a México, eso se va a quedar en mi corazón”, y también haber recorrido el mundo. Lo último lo ha hecho aprender a administrarse mejor, más aún cuando comenzó a solventar los gastos familiares.

En el Abierto Mexicano de Tenis 2020, Santiago participa a lado del británico Ken Skupski. El binomio González-Skupski debutará este miércoles ante la dupla australiana compuesta por Max Purcell y Luke Saville, los sembrados cuatro en el Abierto Mexicano.

—¿Qué has aprendido de tus parejas de dobles en el tema de administración de recursos económicos?

Santiago responde: “Compartir gastos con la pareja se hace muy seguido cuando a lo mejor pierdes y están solos, comparten habitación para que la habitación te salga un poquito más barata, etcétera, y a veces también compartes el gasto del entrenador”.

No hay aficionado mexicano que no respalde a Santi. Cuando lo ven entrenar le envían palabras de aliento, el sentimiento es recíproco y representa a su país con gusto. Busca seguir jugando tenis por tres o cuatro años más, cuando se retire le encantaría seguir en el ámbito deportivo.

[email protected]