A Peter Sagan el Tour de Francia le ha mostrado que su capacidad es inmensa. En su debut en la ronda gala, el eslovaco vestido de verde, con su explosión de potencia ha hecho fácil lo que para el resto de los ciclistas es difícil.

Es el hombre que ha sorprendido en la Grande Bouclé por haber conseguido, apenas con nueve etapas disputadas, tres de ellas en sprints. A sus 22 años, Sagan confía tanto en sus piernas que incluso se permite festejar imitando al mítico personaje Forrest Gump.

Run Peter run , dijeron sus compañeros, a quienes Sagan les cumplió el capricho. Pero la historia del eslovaco estuvo a punto de no ser escrita en el ciclismo, pues cuando era niño el futbol lo atrapó pero por la lejanía del lugar de entrenamiento decidió abandonarlo.

Fue entonces cuando su padre, Lubomir Sagan, le regaló una bicicleta con ruedas de equilibrio. Pero a Peter el desafío de buscar permanecer en dos ruedas le pareció más interesante.

En poco tiempo, Sagan ya se había convertido en un asiduo corredor de carreras locales. Su talento le llevó a ser nombrado en el 2007 el ciclista más talentoso de su país y en el 2008 ganó el Campeonato Mundial Junior.

A finales de ese año, Perter fichó con Liquigas. Para el 2009 pasó a Trencin’s Dukla y volvió a Liquigas-Cannondale en septiembre de ese año, cuando ganó tres etapas en la París-Niza del 2010 y la clasificación por puntos, además de una etapa en el Tour de Romandía y dos etapas en el Tour de California.

En el 2011 volvió a triunfar en puntos en el Tour de California, misma distinción que logró en el de Suiza y se adjudicó tres etapas en la Vuelta a España. En el 2012 se ha llevado para su casa cinco etapas del Tour de California y cuatro de la Vuelta a Suiza.

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