Virtudes como la disciplina, respeto a la camiseta, la pasión y sacrificios como jugar, además de que a lo largo de su trayectoria futbolística Silvano Téllez Pacheco anotó un total de 300 goles, motivo por el cual recibió el reconocimiento de Gallo de Oro por parte del presidente del equipo queretano, Ulises Zurita.

El exdelantero de Gallos Blancos, oriundo de San José Iturbide, Guanajuato, y avecindado desde hace 58 años en Querétaro, dice que orgullosamente creció en el barrio de Santa Ana, donde comenzó a meter sus primeros goles.

En el famoso solar (un terreno baldío) jugábamos descalzos, nos cortábamos los pies con los vidrios, lo surcaba el dueño porque no quería que jugáramos, pero nosotros lo aplanábamos y otra vez a jugar. Me hice futbolista en el barrio , recordó Silvano Téllez.

Años más tarde, cuando jugaba en el equipo de la fábrica textil de la Concordia, lo observaron y le hicieron la invitación para la Tercera División, aunque no contaba con la edad reglamentaria.

Su papá no creía que jugaría futbol ni que podría ganar dinero, en aquel entonces 400 pesos, y le negó el apoyo, pero después él y su mamá eran sus más fervientes admiradores.

Amor por el juego

Por eso, ahora que le entregaron el reconocimiento en el Estadio de La Corregidora, recordé a mis padres, quienes me acompañaron durante toda mi trayectoria y no fallaron en ningún partido.

Añadió que aún se acuerda de la gente que siempre estuvo a su lado en el equipo de Gallos Blancos, como el jugador La Chivita Zepeda, siempre me ayudó y alentó.

En aquel tiempo –afirmó Silvano Téllez- eran jugadores que sólo cobraban 13,000 pesos contra 100,000 pesos mensuales que ahora ganan, la diferencia es que jugaban con el corazón.

El futbol siempre se va a caracterizar por entrega, cariño, amor a la camiseta, respeto a la gente. Los jugadores (actuales) no se han dado cuenta del apoyo de la gente, cuando lo analicen van a despertar, lo que no entiendo es por qué son fríos cuando se les debe calentar la sangre , dijo el exdelantero de Querétaro.

Su equipo lo definió como era: un grupo de guerreros que dejaban en la cancha la casta; física y mentalmente estaban preparados.

No concibo que jugadores se vayan de antro y echen a perder todo lo que trabajaron en la semana, los he visto, antes no era así. No se deben burlar de quienes vienen a verlos jugar , comentó.

Mayor reconocimiento

Una de las glorias de Silvano Téllez fue al enfrentar a Cuautla, iban por el primer lugar de la clasificación, estaban empatados cuando faltaba medio minuto para terminar el partido, le dieron un codazo en la cara y sangraba mucho su nariz, aunque el doctor le dijo que no podía seguir el abanderado y después le dio permiso de entrar.

Era un tiro de esquina, corrí y le gané el salto al portero y le clavé el gol y el partido finalizo.

¡Se caía el estadio!, me dieron la vuelta en la cancha y me sacaron en hombros y me regalaron un gallo blanco, fue una fiesta , recordó Téllez.

LEYENDA DE QUERÉTARO

ABRE Y CIERRA CON BROCHE DE ORO

El 27 de junio de 1967 fue el primer partido de Silvano Téllez contra Puebla y metió su primer gol profesional.

El retiro fue contra América, 12 de octubre de 1977, en este partido también metió un gol, del cual dijo: Me siento afortunado .

Durante tres años, el exdelantero jugó en Tercera División y durante siete años (1970-1977) en Segunda División del torneo mexicano.

Durante un corto periodo en 1972 portó la playera del Rebaño Sagrado, además fue seleccionado nacional de la Segunda División de 1970 a 1974.

En su haber, dentro del equipo de Gallos Blancos, cuenta con 300 goles, por lo que es considerado una leyenda dentro del futbol queretano.

elvia.buenrostro@eleconomista.mx