De tantos kilómetros en sus piernas, el Purito tiene recuerdos. Que antes de su apodo era más conocido como Joaquim Rodriguez (Team Katusha), que no recuerda su vida sino es sobre una bicicleta a la que desde niño se aferró gracias a la afición de su padre, Manuel Rodríguez Ayora, quien fue ciclista en la década de los 60, siempre como amateur.

Así empezó Rodríguez, corredor español nacido en Parets, Barcelona, y hoy líder del Giro de Italia, quien ha hecho del ciclismo un hobbie más que una forma de vida. Recuerda Purito los domingos en bicicleta juntos a sus dos hermanos y una hermana. Sólo los hombres habrían de amar el ciclismo, sólo su hermano Alberto intentó adentrarse en el ciclismo profesional.

Su padre, un taxista que también fue entrenador de la escuadra Colchón CR de 1979 a 1981, apoyó la idea al ver que las cualidades de su hijo Alberto, el pequeño, lo convertían en casi un fenómeno. Como amateur, de 27 carreras, Alberto ganó 24 y logró fichar para el equipo profesional Wurth, en el que coincidió con Contador. Pero no figuró. Porque el ciclismo le pareció demasiado duro.

El segundo de los hermanos era Joaquim. Aficionado al futbol, a Barcelona y al ciclismo, en el cual también demostraba sus grandes cualidades, probó ambos deportes hasta la adolescencia, cuando por fin se inclinó por el ciclismo y llegó al Once, equipo en el que nació su apodo.

¿Cómo nació su sobrenombre?

El apodo me lo pusieron los patricios de la Once en la pretemporada del 2001 porque, al final de un entrenamiento largo y duro, les pasé en un repecho simulando que fumaba en señal de suficiencia y, también, porque soy breve y moreno, como un puro , asegura Joaquim en un blog de su página oficial.

Y fue también ahí, ya en la escuadra de la Once, donde su padre le enseñó el sentido de la responsabilidad. Un día, Purito llegó a las 6 de la mañana, era invierno, y a las 8 tenía una sesión de fotos del equipo. Manuel lo llevó, Purito se retrató y, de regreso, el padre le advirtió: Ahora vamos a volver a casa, vas a ir a tu habitación, vas a recoger tus cosas y te vas a marchar. No quiero holgazanes bajo mi techo , confesó un día su padre en una entrevista.

De ahí, su temple, su manera de lograr las cosas: tres etapas en la Vuelta a España, una en el Giro de Italia y una más en el Tour de Francia. Número uno de la UCI en el 2010. Y aunque su mejor lugar en la clasificación general de la competencia italiana ha sido un cuarto puesto, la realidad es que hoy, Joaquim, parece estar más cerca que nunca de un título. Purito quiere conquistar el Giro.

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