La voz apenas se atreve a salir. Su mirada luce perdida, como buscando explicaciones al giro que ha dado su vida, su naciente carrera, misma que lo ha colocado como una seria promesa del Pachuca, ya con un campeonato mundial Sub-17 a sus espaldas, con tres goles en la Primera División que han significado dos victorias para Tuzos, seis puntos, para ser precisos.

A Marco Bueno, atacante de Pachuca, de apenas 17 años, la vida le ha cambiado en sólo siete meses. Y es que en ese lapso el atacante -que tras coronarse en el Mundial Sub-17 realizado en México llamó la atención del Liverpool- dejó de ser un jovencito desconocido, lleno de sueños y con el anhelo de llegar a la Primera División.

Antes del Mundial me veía echándole muchas ganas y aprovechando todas las oportunidades que se me presentaran , dijo, entrevistado por El Economista, el jugador que debutó en la Jornada 2 ante Puebla.

Y Bueno supo aprovechar la primera oportunidad que le llegó porque, si bien no se quedó en el futbol inglés, se trajo de allá mucho aprendizaje que le ha permitido llegar a cumplir su sueño.

La experiencia allá fue muy buena. Me dejó mucha enseñanza y aprendí mucho de eso. Mejoró en la forma de pensar y mi mentalidad, en dar el máximo siempre en todo .

Además de los deseos y mentalidad, su calidad futbolística, profesionalismo y constancia lo tienen hoy en el primer equipo de Pachuca. Marco no olvida el momento en el que Efraín Flores, su entrenador, lo llamó para mandarlo a la cancha ante Puebla al minuto 69.

Bueno se adentra en sus recuerdos, le sudan las manos, sus pupilas se dilatan y hasta alcanza a esbozar una sonrisa.

Estaba muy ansioso por poder entrar a la cancha y me sentí muy contento y todo el día me la pasé muy feliz. No sentí nada de nervios, sino mucha adrenalina , explicó el futbolista, quien vivió una presentación de ensueño en el profesionalismo, marcando su primer gol en la Primera División a seis minutos de pisar la cancha, y yéndose a casa a festejar tras marcar un doblete, dando tres puntos a su equipo.

Las semanas han transcurrido. La promesa hidalguense ya acumula tres tantos; el último, ante Toluca que también ayudó a un triunfo, en apenas 127 minutos en la Primera División, pero no se vuelve loco. Marco mantiene la calma y, a pesar de que ha marcado diferencia, su única meta de aquí al final de la campaña es mostrarse, seguir dando lo máximo de mí y aprovechar cualquier momento en que sea requerido .