El soporte de la cosecha histórica de 136 medallas de la delegación mexicana en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 estuvo en el rendimiento de disciplinas que no estaban dentro del presupuesto de la Conade ni de los especialistas.

México culminó en el tercer puesto del medallero con récord de metales totales (136) y la segunda cosecha más importante de oros (37), sólo detrás de las 42 preseas doradas que se obtuvieron en Guadalajara 2011, gracias a que las disciplinas de remo, gimnasia rítmica, ciclismo de montaña, canotaje y ciclismo de pista tuvieron su mejor participación en la historia de los Panamericanos.

“Hay factores como la baja competitiva de Cuba en ciertos deportes, por temas económicos. En Venezuela fue más claro en términos de disminución de medallas de lo que se consiguió en Toronto, respecto a Lima. Son medallas que ellos dejaron de ganar y México fue uno de los países que se benefició”, sentenció Juan Manuel Rotter, director de Corporate Games, y exfuncionario de Conade.

Es la segunda vez que la delegación mexicana termina en la tercera posición del medallero general. El antecedente data de hace 64 años, en los Juegos Panamericanos de Ciudad de México, pero entonces, sólo asistieron 22 países para competir en nueve disciplinas.

Canadá perdió 43 medallas de oro en Lima 2019, respecto a Toronto 2015. Además, prefirió mandar a su equipo de natación estelar al mundial de la especialidad que se celebró en julio, donde obtuvo tres medallas de oro, mientras que a Lima mandó un equipo alterno.

Fueron 17 disciplinas que mejoraron su rendimiento respecto a Toronto 2015, donde se presentaron casos como los de José Ulloa y Daniela Campuzano, campeones panamericanos en ciclismo de montaña.  Campuzano es un ejemplo de la progresión y desarrollo de una deportista. Abanderada de México en los Juegos Olímpicos de Río 2016, se ubicó en el sitio 16 en su prueba, pero para los Juegos Centroamericanos de Barranquilla 2018 consiguió la medalla de oro, y en Lima se confirmó como la mejor de su disciplina en el continente.

México basó su fortaleza en deportes como clavados y taekwondo, así como en los deportes que no integran el programa olímpico, pero donde los atletas mexicanos son potencia, como pelota vasca y raquetbol.

Por tercer evento continental consecutivo, México se proclamó como el mejor en Clavados y Taekwondo, aunque en esta ocasión compartió el primer lugar con Canadá y Estados Unidos, respectivamente.

Es verdad, aparecieron los nombres de Juan Celaya y Kevin Berlín como los únicos ganadores de medalla de oro en pruebas individuales de clavados y dobles medallistas de oro en Lima 2019; pero Paola Espinosa, la máxima ganadora de medallas panamericanas con 15 metales, consiguió dos medallas de bronce después de retirarse un par de años por maternidad.

“Hay buen talento que surgió del desarrollo en la entidades del país, el deporte dejó de estar centralizado y hay mucho talento y atletas que pueden cumplir con un resultado”, añadió Rotter.

El cambio generacional en clavados ya comenzó en Lima 2019, pero a pesar de que se incrementó el número de eventos en el deporte con la inclusión de la prueba de trampolín 1 metro, la delegación mexicana perdió poder ante la Canadá, sobre todo en la categoría femenil.

“Se tuvieron unos grandes Juegos Centroamericanos, donde México alcanzó el primer lugar, y ha estado compitiendo a nivel internacional consiguiendo importantes medallas, por ejemplo, en el mundial de taekwondo, en clavados, aunque en términos de lugares para los Juegos Olímpicos todavía están un poco abajo de lo que se espera en los clavados”.

Aunque en el balance general hubo más disciplinas que mejoraron su rendimiento (17) respecto a Toronto 2015, que los deportes que perdieron representatividad en medallas (11), los casos de box y tiro con arco dibujan una crisis de resultados en ambas disciplinas.  En boxeo se ganaron tres medallas de bronce, frente a las cinco medallas, incluida una de oro, de hace cuatro años.

El mismo matiz aplica para la natación, donde México obtuvo seis medallas de bronce, tres de ellas en pruebas de relevo donde sólo compitieron seis equipos. Además, la delegación de Estados Unidos acudió con su equipo B/C (es decir, de segundo y tercer nivel), por lo que el nivel de competencia fue a la baja.

El raquetbol y pelota vasca le dieron a México 10 medallas de oro que le ayudaron a obtener el tercer lugar del medallero. Sin la aportación de las disciplinas no olímpicas, México se quedaría en el puesto siete del medallero general.

“Es una buena oportunidad para que México pueda mantenerse en los primeros lugares. En Guadalajara fuimos sede y se logró una gran cosecha de medallas, luego se bajó, pero con una importante cantidad de medallas participando fuera de México. Se debe evaluar y proyectar con los deportes olímpicos”.