De acuerdo con las experiencias de los torneos previos que se han disputado en año mundialista, será complicado que el Clausura 2018 (C2018) supere los 2.5 goles por partido que promedió en el Apertura 2017.

Una revisión realizada por El Economista, evidenció que en un semestre previo a la disputa del Mundial, el torneo mexicano presenta un descenso en la producción de anotaciones.

A pesar de que los jugadores aseguran que en su mente no pasa cuidarse, piensan en no exponerse para evitar perderse la justa mundialista, los resultados en la producción de goles indican lo contrario.

“Creo que es coincidencia. Si el jugador toma el tema pensando que se tiene que cuidar estaría muy equivocado. Hay que ser profesional. Estás compitiendo por un equipo que te dio la oportunidad”, dijo a este diario Johan Rodríguez, futbolista mexicano que disputó la Copa del Mundo de Corea y Japón 2002.

Pese a los argumentos de Johan, la realidad es que en México seleccionados se han perdido la oportunidad de asistir a un Mundial debido a lesiones sufridas a pocos meses del evento.

Por ejemplo, Luis Montes, volante mexicano del León, quien en un duelo previo al Mundial de Brasil 2014 ante Ecuador tuvo una fractura que lo dejó fuera, o las de Claudio Suárez, excapitán del Tri, que a 60 días de la justa del 2002 pisó un balón en un entrenamiento en Denver y se perdió la oportunidad de su tercera justa mundialista.

El caso más notorio del descenso en la producción de anotaciones se dio en el año futbolístico 2005-2006. Mientras en el Apertura 2005 la media fue de 3.1 goles por duelo, para el Clausura 2006, certamen previo al Mundial de Alemania, la cuota descendió a 2.4. En el primer torneo se contabilizaron 479 dianas y para el siguiente se registraron 100 menos.

Salvo lo que sucedió previo al Mundial de Sudáfrica 2010, cuando en el torneo se mantuvo el promedio de 2.6 goles por partido en el Apertura 2009 y en el Bicentenario 2010.

Desde el Mundial de Francia 98, la media disminuyó en 0.1 goles por compromiso. Del Invierno 97 al Verano 98 descendió de 2.8 a 2.7 goles y del Apertura 2013 al Clausura 2014 de 2.5 a 2.4 anotaciones.

A pesar de que han existido lesiones que costaron un Mundial y que los números reflejan que no hay el mismo número de goles, Johan Rodríguez reitera que el jugador nunca dosifica el rendimiento.

“No pensé en cuidarme, sino al contrario: dar mi mayor esfuerzo para demostrar por qué me llamaron a la selección”, expresó.

El campeonato de goleo también tiene antecedentes con amplias diferencias. El desempeño de los rompe redes y sus compañeros, que los abastecen de pelotas, también tiene un antecedente que marca una diferencia. Éste se dio antes de que se llevara a cabo la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. Mientras en el Apertura 2009 Emanuel Villa se convirtió en el mejor anotador del futbol mexicano con 17 dianas, en el Clausura 2010 tres elementos igualaron con apenas una decena de tantos.

Javier Hernández, Hérculez Gómez —estos dos seleccionados que asistieron al Mundial— y Johan Fano compartieron el cetro.

A pesar de que los jugadores tengan la intención de rendir de la misma manera, los números dejan claro que, al ser un torneo previo a una Copa del Mundo, el Clausura 2018 apunta a tener una producción menor de 2.5 goles por partido, media que registró el Apertura 2017.