Polokwane, Sudáfrica. Paraguay empató sin goles ante Nueva Zelanda y logró pasar a octavos de final de la Copa como líder del Grupo F, aunque la "albirroja" volvió a mostrar un fútbol ofensivo poco contundente e impreciso ante la ordenada defensa neozelandesa.

Los paraguayos no buscaron dominar el centro del campo, sino que apostaron a transiciones rápidas por las bandas para evitar el grueso de la defensa rival en el centro del área.

Sin embargo, la falta de precisión en los pases y el buen repliegue defensivo de los oceánicos les negaron una llegada clara al arco defendido por Mark Paston.

El mediocampista paraguayo Cristian Riveros la tuvo en sus botas en el minuto 61 tras un centro de Denis Caniza al área, pero Paston, atento, pudo desviar la ocasión más clara para los de Gerardo Martino.

En el primer tiempo, los "albirrojos" apenas tuvieron ocasiones claras de gol, más allá de un par de disparos de su capitán Caniza, cuyas proyecciones ofensivas por la banda derecha fueron de las mejores bazas de ataque sudamericanas.

Tan sólo un disparo a puerta y ningún corner reflejan el pobre balance ofensivo de los guaraníes en los 45 minutos.

Un poco más eléctricos en la segunda parte, lo intentaría Edgar Benítez a pase de Roque Santa Cruz, pero de nuevo el arquero logró atajar el remate.

Los oceánicos compensaron su menor calidad individual con un despliegue táctico ordenado, defendiendo con cinco hombres en línea apoyados por dos centrocampistas de contención y estirándose para atacar con hasta tres hombres en punta.

Sin embargo, ni Santa Cruz, ni Enrique Vera, encargados del juego de creación ofensivo, pudieron hacer llegar el balón a la punta de ataque, donde Oscar Cardozo y Nelson Haedo Valdez casi no gozaron de ninguna oportunidad.