Moscú. Un día después de que Juan Carlos Osorio conoció a los rivales de la Selección para el Mundial de Rusia 2018, el entrenador echó a andar la maquinaria y recursos disponibles para estudiar a Alemania, Corea del Sur y Suecia. Fueron 198 días los que dedicó el colombiano para recabar datos, videos, información, partidos, y donde intervino el área de imagen y estadística de selecciones nacionales, pero también el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

La preparación académica de Juan Carlos le impide confiarse solamente de las sensaciones. ¿Cuánto pesa la motivación? ¿Está calibrada la mentalidad?

“Nos han dado todas las ideas, los máximos datos y planteó demasiado bien el partido. Salió el resultado”, analiza Rafael Márquez, después de la victoria.

La curiosidad llevó a Osorio estudiar Ciencias del ejercicio en la Southern Connecticut State University, después se especializó en preparación física en la Universidad John Moores de Liverpool y tiene la licencia A de director técnico avalada por la UEFA. Nada que no sea medido vale para el entrenador colombiano, que gestó la primera victoria de México ante Alemania en mundiales con las tres charlas que tuvieron a lo largo de la semana antes del juego con los campeones del mundo, en donde se dedicó a explicar situaciones con video, información sobre los jugadores alemanes, sus virtudes y características.

“Cuando entramos al terreno de juego sabíamos lo que teníamos que hacer, sabíamos lo que podía pasar si había un escenario u otro”, reconoce Miguel Layún.

La metodología de Osorio pone por sobre todas las cosas el conocimiento, la base científica y cuantificable, por eso apostó por que en el análisis de rivales interviniera el ITAM, que ayudó a crear una base de datos, que a través de información y jerarquización, el cuerpo técnico puso a disposición de sus jugadores para juntos desmenuzar a los tres rivales del Mundial.

Ante Alemania, la obsesión de conocimiento de Osorio, quien ve más de 730 partidos de futbol al año, dio resultado al cortarle a la selección europea una racha de seis partidos invicto en su debut mundialista, desde Estados Unidos 1994.

“Cada cambio, cada movimiento estaba pronosticado”, reconoce Edson Álvarez, uno de los elementos que ha sido promovido por Juan Carlos Osorio en el proceso mundialista. De promesa y debut en Primera División a los 18 años, a mundialista con la Selección Mexicana dos años después.

El periodista Thomas Blanco describe en el diario El Espectador el espíritu científico de Osorio mediante una anécdota con Juan Sebastián, hijo mayor de Juan Carlos.

—Papá, sé que usted no es güevón, ¿de verdad cree que le puede ganar a Alemania?

—Mijo, le voy a enseñar algo para su vida: hay una gran diferencia entre posibilidades y probabilidades. Si usted no anda en moto, no tiene posibilidades de tener un accidente. Si un día, por cuestiones de la vida, un amigo lo invita a montar y le dice que sí, usted ha cambiado sus posibilidades por sus probabilidades.

El método de Osorio le dio a México la victoria más importante en los mundiales.