Necaxa obtuvo ganancias por 17.7 millones de dólares como resultado de operaciones de compra-venta de futbolistas durante los últimos tres años y posicionan al club como el segundo que mayores ingresos registró en dicho periodo, apenas 100,000 dólares por debajo del primer lugar, que fueron los Pumas (17.8 millones de dólares).

El equipo invirtió 6.3 millones de dólares en la adquisición de jugadores, que después de un par de torneos en el equipo, los vendió y recibió 24 millones de dólares que lo ubican en el sexto lugar de mayor volumen de venta de futbolista desde junio de 2016.

“Siempre buscamos que haya una segunda venta, que sean jugadores de buen nivel, que sean jugadores proyectables no solamente para el primer equipo, sino para una futura venta. Las ventas de jugadores es un ingreso importante para que el club no tenga adeudos con jugadores o administrativos”, explica Mario Hernández Lash, director deportivo de Necaxa, como la política deportiva del equipo.

El directivo de los Rayos menciona que la detección inicial de los prospectos de refuerzos recae en los entrenadores del equipo, ya que durante el desarrollo de los torneos en los que participan les dan seguimiento a los jugadores rivales que encajan en las características que busca la directiva.

Uno de esos rasgos es la juventud. El plantel de Necaxa actualmente promedia 26.1 años de edad y se ubica por debajo de la media de edad del torneo mexicano (26.5). Para la temporada 2018-2019, los refuerzos que llegaron al equipo promediaron 24.1 años de edad, lo que refuerza su naturaleza de renovación de plantel, que a la salida de jugadores, llegan elementos más jóvenes.

“Más que una alianza, son buenos jugadores”, expresa Hernández sobre la llegada de 10 futbolistas chilenos y donde la mayoría de ellos los representa la misma agencia de futbolistas, AIM Futbol.

“Es lo que nosotros necesitamos para sobrevivir económicamente, que todas las inversiones puedan llegar a una venta futura”, añade.

Sin embargo, no sólo los futbolistas chilenos fueron rentables para el club, también han apostado por futbolistas como Dieter Villalpando, que vendieron a Chivas y Marcelo Barovero, que ahora juega en Monterrey. En el caso del futbolista mexicano llegó como parte de una negociación conjunta con Pachuca, que también cedió a Roberto Alvarado, a cambio de la transferencia de Edson Puch a los Tuzos.

Uno de los últimos fichajes fue Facundo Castro, un delantero uruguayo al que le dieron seguimiento durante todo un año.

“Sabía al club que llegaba y que era un trampolín ya que vende a los jugadores cuando están en su mejor nivel”, expresó el futbolista.

Ante los malos resultados del torneo pasado, que costó la salida de Michel Leaño como entrenador del equipo y donde sólo consiguieron 14 puntos para ubicarse en la antepenúltima posición general, ahora la apuesta de la directiva es Guillermo Vázquez, un entrenador del cual el director deportivo destaca su estilo equilibrado.

“Nosotros fuimos vulnerables en la parte defensiva, nos reforzamos más, hicimos buenas compras, y eso nos está dando buenos dividendos”, dijo Mario Hernández Lash. Actualmente Necaxa es sublíder del torneo con 10 unidades, con un partido pendiente, y todavía no registra derrotas.

Víctor Dávila, un caso de éxito en Necaxa

Una de las operaciones que ejemplifican los mecanismos de fichajes de Necaxa fue cuando aprovecharon que Víctor Dávila no aceptó una oferta para renovar contrato con Huachipato en 2016, y meses después el club mexicano informó el traspaso del mediocampista de 20 años, por el que sólo tuvieron que cubrir los derechos de formación al equipo chileno, que ascendieron a 200,000 dólares.

El futbolista chileno permaneció tres torneos en el equipo, participó en 42 partidos donde acumuló 13 goles y cinco asistencia. Fue parte del plantel que ganó la Copa MX del Clausura 2018.