La carrera NASCAR PEAK México no puso a la venta sus localidades en la Ciudad de México, atendiendo a una alianza con el gobierno de apoyo a programas sociales. Se trata de una carrera que busca incluir a personas de casi todo estrato socioeconómico, pero no queda exenta de diferencias.

En el evento gratuito no quedó fuera el clásico “¿Le sobran boletos?” a las afueras del Autódromo Hermanos Rodríguez, quienes estaban dispuestos a pagar por una localidad.

Familias, parejas, amigos, desde estudiantes, amas de casa, hasta mecánicos y expertos en el automovilismo y aviación se dieron cita en la Ciudad de los Deportes para disfrutar de la última carrera de la temporada, en la que las expectativas de espectáculo eran altas al no estar definido un claro ganador.

“El año pasado tuvimos la oportunidad de conocer cómo es una carrera. Pocas veces tenemos acceso a este tipo de eventos, estos son gratuitos, sólo tienes que seguir algunas dinámicas con patrocinadores y hay que aprovechar las oportunidades”, expresó la aficionada Clara Aedo.

Divididos por la pista, los más privilegiados, por invitación de los patrocinadores con gafetes hospitality tuvieron la oportunidad de observar de cerca los tráileres de los equipos, de echar un vistazo a los pits, de convivir con los pilotos dentro de la pista y de ver las carreras desde palcos.

Del otro lado, el ambiente nunca cesó en las gradas que, bajo la sombra de gorras, sombrillas y sus mismas mantas, se protegían del sol y de una temperatura de 25°C.

La primera carrera en el orden, fue de la categoría Mikel’s Trucks, que tuvo diversos accidentes al llegar a las últimas 10 vueltas. Uno de los grandes favoritos fue Marco Marín quien resultó en la posición 16, mientras que las palmas fueron para Jorge de la Parra.

Con un evento de alrededor de cinco horas con carreras de 59, 65 y 120 vueltas, con intervalos de una hora entre cada una, las activaciones y espectáculos alternos, un show de motocross entre ellos, tomaron importancia.

La segunda carrera en el orden fue la de la categoría FedEx Challenge a la que no le faltaron accidentes y que para agregar dramatismo se definió hasta los últimos minutos, con Max Gutiérrez como ganador de la carrera pero con Juan Manuel González como ganador del campeonato, quien festejó primero con un baile sobre su auto y finalmente abrazando a sus familiares sin poder contener las lágrimas.

Durante la carrera estelar, la categoría NASCAR PEAK, marcas como FedEx, Canel’s, Volaris, Ruffles, Havoline, Axalta, Monster, pudieron lucirse sobre el chasis de los autos y otras como la marca México, del gobierno de la Ciudad de México, PEAK, Telcel, Red Cola, sobre los muros, ante unos 25,000 espectadores en el recinto.

Con Rubén Rovelo, quien salió en la cuarta posición dominando la mayor parte de la carrera, pero con una parada en los pits a dos vueltas de finalizar la carrera, se tuvo que conformar con el séptimo lugar para dejarle el primero a Salvador de Alba con la bandera de cuadros y a Rubén García como campeón de la competencia.

Así, concluyó la temporada 2019 de la NASCAR México, entre los asistentes, incluido Elías Ayub, se habló de la buena organización del campeonato.

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