Puebla estuvo en la mesa de negociación de la Fórmula E desde que la Ciudad de México levantaba la mano por tener una fecha del serial, es decir, antes del 2016, cuando se corrió la primera carrera en el Autódromo Hermanos Rodríguez. En el 2020 la pista estaba puesta para albergar la quinta carrera, pero la pandemia pausó el plan y este año las instalaciones han sido adecuadas como hospital covid. 

Alberto Longo, cofundador y Director de Campeonato de Formula E, explicó que la carrera se probará este 2021 en el Autódromo Miguel E. Abed de Puebla “por los fuertes vínculos que el lugar tiene con el automovilismo y la industria automotriz, con algunos de los socios fabricantes de Fórmula E teniendo ahí su clúster en la región”.

¿Por qué Puebla fue la opción?

“Puebla siempre ha sido una de las opciones para nosotros en México. De Puebla recibimos una oferta antes de la Ciudad de México, ha estado siempre en punto de mira, una ciudad de gran tradición automovilística, no solo por la planta de Volkswagen que incluye fabricantes que están en el campeonato como Porsche y Audi. También porque está la familia Abed como parte de la OMDAI (Organización Mexicana del Deporte Automovilístico Internacional)y vicepresidentes de la FIA global, teniendo el autódromo. También hemos inspeccionado un posible circuito callejero. Hemos aprendido de la lección del Covid y nos hemos declinado en probar en Puebla este año”, responde a El Economista, Álvaro Buenaventura, Regional Director Formula Latin America.

Antes de aterrizar en México la carrera se habrá realizado en Roma, Valencia, Mónaco y en ciudades en Medio Oriente, y a partir del fin de semana del 10 y 11 de julio, la carrera se irá a Nueva York, Londres y Berlín para completar 15 fechas en el calendario.

Por primera vez, se correrá en junio los días 19 y 20 en un escenario en el que aún no se ha determinado si habrá aforo, pues depende de lo que dicten las autoridades y el semáforo epidemiológico, pero en caso de ocurrir, los organizadores negocian un 30 o 50%. Cabe destacar, que sería por invitación para dar prioridad a las personas de primera línea como doctores o enfermeros.

"Queremos que todos tengan acceso a las carreras, el año del terremoto donamos la taquilla para proyectos de reconstrucción. Apuntamos en Puebla a 10, 000 personas el sábado y otras 10, 000 el domingo aproximadamente", menciona Álvaro Buenaventura. 

La carrera en México ha logrado convocar desde el 2016, por día, unas 46,377 personas en el Autódromo Hermanos Rodríguez, de los cuales aproximadamente 10% son de origen extranjero. Además, los recorridos de los autos eléctricos por las calles de la Ciudad de México, se han vuelto una actividad del e-Prix. 

Sobre la derrama económica que ha generado el fin de semana del E-prix en la ciudad de México, este diario documentó en el 2018 que, en el primer año (2016) rondó los 22 millones de dólares, mientras que en el 2018 la cifra ascendió a los 25.3 millones de dólares. El campeonato actualmente cuenta con 15 patrocinios, que de acuerdo al escalafón de ingresos, son lo más importantes, después, los aportes de las ciudades para que la Fórmula E pueda llevarse a cabo, luego los derechos televisivos y por último, la taquilla. La carrera tendrá en México dos nuevos contratos con televisoras de TV de paga y cable. 

Para esta séptima temporada, la Formula E viajará con su propio laboratorio de pruebas PCR móvil, que tiene la capacidad de probar hasta 1,500 personas por día y entregar resultados de entre 1 a 2 horas.

"Como viajamos con gente internacional, protocolos y burbuja, vamos a tener que ocupar varios hoteles de la ciudad de Puebla. Es un aproximado de 1,000-1,200 personas que viajan dentro del ecosistema de Fórmula E", explica Álvaro Buenaventura.

marisol.rojas@eleconomista.mx