Una noticia sacudió al Tri horas antes de su compromiso contra Canadá en las semifinales de la Copa Oro, Francisco Geraldo Dos Santos, padre del mediocampista mexicano Jonathan, falleció esa misma tarde. Fue por ello que la ceremonia protocolaria al inicio del partido se vio interrumpida por un momento de silencio.

Antes del silbatazo inicial Giovani dirigió unas palabras al cielo. Convocado para iniciar el partido decidió salir al terreno de juego para dedicar el encuentro a su familiar. Un partido antes fue una de las figuras marcando un gol contra Honduras.

Con una sola modificación con respecto al encuentro contra Honduras y un parado diferente en la media cancha y en la defensa, la idea es la misma: “Independientemente del rival en turno, nosotros salimos cada partido a imponer nuestro juego y así lo haremos”, dijo Gerardo Martino, director técnico del conjunto mexicano, en la conferencia de prensa previa.

Pese a una asfixiante Canadá, que no cedía espacio al rival delante de la media cancha, pero entusiasmados por el público que se había caracterizado con penachos y sombreros, tocando tambores y agitando la bandera, México comenzó a acercarse al área.

El juego, físico y de contacto, comenzó pronto a encender los ánimos de los jugadores. Antes del descanso se produjo un conato de bronca a raíz de una infracción cometida a Jesús Corona dentro del área. Tras la revisión del VAR, el árbitro decretó penal.

Orbelín Pineda pidió el balón, se sembró frente al manchón penal y con una finta al guardameta, cobró satisfactoriamente marcando el primero de México con dedicatoria a Jonathan dos Santos, en torno a quien se reunió el equipo para celebrarlo con un abrazo colectivo y posteriormente se hincaron mirando al cielo. La afición, en mayoría apoyando a los mexicanos también lo celebraron.

En la primera mitad, el equipo mexicano también sufrió de fallas de atención en la defensa, dejando botar el balón o comprometiéndolo cerca del área chica, más que mérito del rival, las ocasiones de peligro se generaron por errores propios.

Al medio tiempo, el conjunto mexicano tenía 63% de posesión, 8 remates y cuatro disparos con dirección al arco. Los de la hoja de maple mantuvieron el balón el 37% del tiempo y 3 remates.

Con el marcador en contra, Canadá regresó revolucionado, inmediatamente provocó una ocasión de peligro que el guardameta mexicano, Alfredo Talavera, pudo contener pero no por mucho. Los norteamericanos aumentaron la presión arriba del campo y aprovecharon la velocidad e ímpetu del joven de 22 años, Tajon Buchanan, que se hizo presente en el marcador poco más de 10 minutos después de iniciado el segundo tiempo, igualando el encuentro.

Buscando la máxima concentración del conjunto y contener los ánimos de los canadienses, sobre todo en la media cancha, Martino optó por sacar a dos Santos del campo, en su lugar entró Erick Gutiérrez.

Una segunda oportunidad para México de adelantarse llegó al marcarse otro penal, sin embargo, en esta ocasión el público no celebró, sino que abucheó a Carlos Salcedo quien fue incapaz de engañar al guardameta Maxime Crépeau, quien atajó el tiro.

El encuentro no escapó al grito homofóbico, provocando que se activara el paso uno en el protocolo: detener el encuentro por unos minutos. El partido se reanudó sin la necesidad de continuar con las siguientes sanciones.

México se alejó de dar su mejor partido, sin embargo, el tiempo de compensación jugó a su favor. Hacia los 99 minutos, con la presión de evitar el tiempo extra, el equipo mexicano se volcó sobre el área de Canadá y tras una serie de intentos, Héctor Herrera remató el balón con dirección a portería para marcar el gol del desempate.

Dos minutos se agregaron al encuentro pero fueron insuficientes para Canadá, sin embargo, mandó la declaración de ser un rival duro de vencer en la zona.

La Selección Mexicana tendrá la oportunidad de defender el campeonato de la Copa Oro en la instancia Final ante Estados Unidos, quien más temprano venció al invitado Catar 1-0.