A sus 16 años, Dolores Hernández sabe lo que significa el sacrificio, pero también las recompensas que se pueden obtener cuando alguien apuesta todo por sus sueños y los convierte en realidad.

Acaso porque hoy la veracruzana ya tiene uno de sus sueños en las manos: tres medallas centroamericanas que consiguió en casa, con su gente, en una de sus primeras competencias internacionales.

Este fue un año muy bueno. Me voy satisfecha por cómo acabé este año y espero que el próximo sea mucho mejor. Haber ganado los oros frente a mi gente es algo que nunca volveré a sentir, a menos que vuelva a tener otra competencia así en casa , destacó lo joven, quien ha brillado en las competencias de trampolín.

Dolores es parte de la nueva generación de clavadistas que son ya una promesa de cara a los Juegos Olímpicos de Río 2016. Y es que Hernández sumó tres preseas áureas en los pasados Juegos Centroamericanos Veracruz 2014 (trampolín 1 y 3 metros y trampolín 3 metros sincronizado) y, aunque sabe la responsabilidad que representa ser considerada una esperanza de éxito para nuestro país en este ciclo olímpico, la clavadistas prefiere no pensar en ello.

(Ser referente) es algo en lo que no pienso mucho porque me presiono, me pongo nerviosa, más bien yo intento hacer lo que sé hacer, que es tirar clavados. Yo sólo quiero pasar a los JO y tener un buen resultado en los Juegos Panamericanos , asegura.

Sin embargo, Dolores sabe que conseguir sus próximos objetivos no será tarea fácil, pues está consciente del nivel que existe en nuestro país en su disciplina.

Está bastante alto el nivel en trampolín, está creciendo cada vez más, atrás hay bastantes niñas que vienen pisando los talones. Para mí los Centroamericanos fueron una gran experiencia. Nunca había ido a unos, aprendí a concentrarme enfrente de tanta gente, no había competido así y creo que eso me dejó Veracruz como experiencia para el futuro , concluyó.

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