El austríaco Matthias Mayer fue quien sorprendió en la segunda jornada de actividades de los Juegos Olímpicos de Invierno Sochi 2014, en el descenso, al dejar sin podio a los amplios favoritos, el noruego Aksel Lud Svindal y el estadunidense Bode Miller.

Mayer, de 23 años de edad, no figuraba entre los aspirantes a estar en el podio; por consiguiente, la presión quedó fuera de su alcance para tener una mejor competencia y la posibilidad de medalla, la cual obtuvo y con un crono de 2:06.23 minutos se llevó el oro.

Al tiempo que el italiano Christof Innerhofer fue plata con 2:06.29 y el noruego Kjetil Jansrud se quedó con el bronce con 2:06.33

El ahora campeón del descenso salió inspirado para estar en el podio, y es que su mejor carta de presentación era el quinto sitio en ranking de Copas del Mundo y Mundiales.

No obstante, en el patinaje de velocidad la holandesa y monarca del mundo, Irene Wust, demostró su nivel en la prueba en la que doblegó a la campeona olímpica, la checa Martina Sablikova, por 1.61 segundos, mientras que la rusa Olgra Graf fue tercera a 3.13 segundos.

En tanto, en otras de las pruebas en la que el favorito confirmó su condición, y como hace cuatro en Vancouver 2010, el alemán Felix Loch se apoderó de la medalla de oro en el Luge (trineo ligero), y a sus 24 años de edad ya tiene dos títulos olímpicos.

A su corta edad, Loch ya sabe lo que es ganar en los Mundiales de la especialidad, en los cuales tiene cuatro preseas de oro y, desde luego las tres del mismo valor, pero en Copas del Mundo.

Mientras que en el sprint del biatlón, la eslovena Anastasiya Kuzmina se convirtió en bicampeona olímpica en la distancia de los 7.5 kilómetros, en donde dejó en los puestos segundo y tercero a la rusa Olga Vilukhina y a la ucraniana Vita Semerenko.

Esto fue lo más sobresaliente de la segunda jornada de la máxima competición invernal olímpica.

erp