En noviembre del año pasado, Rodrigo Fernández apareció en una comparecencia improvisada en la salida de Casa Club, el centro de entrenamiento de León, para responder la situación deportiva del equipo, que por segundo torneo consecutivo no calificaba a la Liguilla.

No sólo eso, el directivo de León encaró la salida de Mauro Boselli, el histórico goleador del equipo y quien después de meses de negociaciones no aceptó la oferta de renovación del club, que incluía una reducción de su salario debido a los proyectos en puerta del equipo, un nuevo estadio, un cambio generacional en la plantilla.

“No se cumplió el objetivo, y tenemos que replantearlo porque nosotros somos un club que en el año futbolístico, al menos en uno de los dos torneos ha calificado. Estamos viendo opciones (de fichajes). Es difícil este mercado, pero estamos viendo. Serán pocos y serán únicamente dos o tres, pero eso no está definido por los que salgan o no salgan, algún volante o alguno de otra área. Esto ya dependerá de los movimientos que sean internos”, declaró el director deportivo de León.

Como jugador, a Rodrigo Fernández se le recuerda por su paso por Puebla, aunque en el portal de la Liga MX y en sitios deportivos no hay información de sus partidos, goles o distinciones. Pero se sabe que formó parte del plantel poblano que ganó el título de campeones de Concacaf en 1991.

Personas que han tenido trato con el directivo de León afirman que es un personaje institucional, que lleva años en el club y que por ese motivo conoce los alcances, el entorno y la importancia de tener comunicación abierta con los medios y aficionados, debido a que el club pasó por una década en la Liga de Ascenso.

Rodrigo Fernández se ha convertido en la imagen pública de León.

Es el directivo que más apariciones públicas y ante medios de comunicación tiene para aclarar temas deportivos, administrativos, refuerzos y los proyectos de largo plazo del club, como la construcción del estadio.

Jesús Martínez Murguía no es un presidente fantasma. No es que sea pocas veces visto, pero sus apariciones son contadas y para darle seguimiento a los temas de León está Rodrigo.

Su protagonismo se dio a partir de la crítica de refuerzos y la baja inversión en los mismos.

El fichaje más costoso en la historia de León ha sido el de Maximiliano Morález, por 5.5 millones de dólares, jugador que después de un año se fue del club a la MLS.

En total, la inversión en los cinco años que acumula León de regresó a la Primera División es de 17.5 millones de dólares, apenas 1.7 millones de dólares por torneo.

“Nosotros como institución somos muy respetuosos. Si el jugador no quiere seguir con nosotros, siempre tiene las puertas abiertas, tenga o no tenga contrato”, aseguró Rodrigo, en el momento más tenso de las negociaciones entre el club y Mauro Boselli, que semanas después confirmarían que no hubo un común acuerdo y que el delantero dejaba el club al finalizar el torneo Apertura 2018.

Ahora, nuevamente están instalados en la final.

La reconstrucción de un plantel incluye a jugadores de Grupo Pachuca, como Iván Ochoa, Rodolfo Cota, Miguel Herrera Equihua, y otros, y la llegada de jugadores de bajo costo como José Juan Macías, cuyo préstamo costó 1 millón de pesos, aunque la opción de compra llega a 15 millones de dólares, o Ángel Mena, el exdelantero de Cruz Azul, campeón goleador y finalista ahora en León.

[email protected]