México está a un paso de tener su propio Laboratorio Nacional de Prevención y Control del Dopaje. Años de esfuerzo, certificaciones y dinero están cerca de valer completamente la pena, pues de acuerdo con una consulta hecha por El Economista, nuestro país gasta en promedio 875,000 dólares anuales por los controles antidoping que realiza sólo a atletas de alto rendimiento.

Y es que la semana pasada, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) anunció que el laboratorio que está en sus instalaciones fue certificado por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) y el siguiente paso es que lo obtengan a nivel internacional, a través de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por su sigla en inglés).

De acuerdo con la norma mexicana NMX-EC-17025-IMNC-2006 (ISO/IEC 17025:2005), el laboratorio cumple los requisitos de competencia técnica, como en los de sistema de gestión necesarios para entregar resultados de ensayos y calibraciones técnicamente válidas.

Más de US22 millones invertidos en los últimos cuatro años

No son pocos los dólares que México ha gastado para los exámenes antidoping rumbo a competencias internacionales. Simplemente, en los últimos dos años, realizó 1,000 controles antidopaje para atletas de alto rendimiento rumbo a los Juegos Olímpicos de Londres 2012; en tanto, para los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 se hicieron 5,000 exámenes para detectar a los tramposos.

Si se toma en cuenta que, en promedio, una prueba antidopaje cuesta 350 dólares, nuestro país gastó 2 millones de dólares entre el 2011 y el 2012 para realizar dichas pruebas.

De acuerdo con reportes de la Conade, entre el 2009 y el 2010 se invirtieron cerca de 6 millones de dólares para el laboratorio antidopaje en cuestiones de equipamiento, certificación y algunas tarifas que requiere la WADA.

Pero no sólo eso. Según Gustavo Martín del Campo, director de proyectos especiales de la Conade en la gestión de Carlos Hermosillo, las cuotas anuales que exige la WADA para poder certificar a un laboratorio, las cuales en el 2003 fueron un problema para lograr el reconocimiento, fueron en el 2007 y el 2008 de 245,000 dólares, mientras que en el 2009 y el 2010 se pagaron unos 333,000 dólares cada año por ese concepto.

Además de que, según Martín del Campo, la inversión en el equipamiento del laboratorio fue de 20 millones de dólares. Así pues, tener el nuevo laboratorio parecería ser redituable, sobre todo porque podría ser base de algunos otros países para mandar sus test antidopaje y dejar ganancias a México en este rubro.

De ser certificado, el de México será el séptimo laboratorio en América y el cuarto en Latinoamérica, luego del de Río de Janeiro, Bogotá y La Habana.

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