Dublín. La llama olímpica iluminó la República de Irlanda para su única salida del Reino Unido antes de los Juegos Olímpicos de Londres, cuya ceremonia inaugural tendrá lugar el 27 de julio, en un gesto simbólico de reconciliación entre los dos países.

El presidente irlandés, Michael D. Higgins, acogió la llama en Dublín, que está recorriendo 12,875 kilómetros en 10 semanas.

La antorcha cruzó la frontera británico-irlandesa de manos de los medallistas olímpicos de boxeo en 1992, Wayne McCullough, de Irlanda del Norte, y Michael Carruth, de la República de Irlanda, independiente desde 1922.

El presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos, Sebastian Coe, y el ministro de Deportes de Irlanda, Michael Ring, estuvieron entre los asistentes que vieron cómo McCullogh iluminó la antorcha de Carruth.

"Este es un día verdaderamente histórico para Irlanda. Hoy traemos el espíritu olímpico en el corazón de nuestra capital, ante una audiencia global", afirmó Ring.