La Liga Mexicana de Beisbol (LMB) comenzó su temporada 2021 el pasado 20 de mayo con el reto de concluir sus 698 partidos sin percances por el Covid-19, que ya les había arrebatado un año entero en 2020. Pero, además, el Plan Diamante que diseñó su directiva estaba enfocado a que esta campaña detonara la exposición del torneo y así mejorar el valor de su producto.

Uno de los puntos claves fue la centralización de la venta de derechos de transmisión en 14 plataformas nacionales (ESPN, TUDN, Azteca Deportes, Canal ONCE, Claro Sports, AYM Sports, Canal 45, Síntesis TV, Izzi 078, KSDY 50.4, TV Mar, Telemar, Sipse y Jonrón TV) y 15 televisoras regionales. En consecuencia, se cumplió con el objetivo de la exposición, pues la temporada 2021 fue 10 veces más vista que la última que se había jugado en 2019, según reportó Nielsen-Ibope a la LMB.

Para que este nuevo sistema de transmisiones funcionara, la liga hizo una inversión que alcanzará entre 100 y 150 millones de pesos en 2023 en más de 120 cámaras, 50 lentes, 10 unidades de cableado, 270 recursos humanos y una red nacional de fibra óptica gracias a un patrocinio logrado con la marca Nox.

En entrevista con El Economista, Horacio De la Vega, presidente de la LMB, explica que esta red permitió llevar sus contenidos desde cada estadio a una central en la Ciudad de México con gran velocidad y calidad, pero menciona que el dato más relevante es que se ahorraron hasta 1,500 dólares por partido en cuestión de producción audiovisual. Multiplicado por los 698 juegos, el ahorro asciende a 21 millones de pesos.

“Es una locura de dinero, eso nos permitió ahorros sustanciales para garantizar un estándar de calidad de transmisiones para los 18 equipos y lograr acuerdos con televisoras importantes, generando dos efectos: una cobertura histórica y una garantía financiera porque los contratos son por tres años y eso da una fortaleza que antes no se tenía en la liga”.

De la Vega afirma que gracias a esta solidez financiera la LMB, “en su primer año, ya es autosuficiente y un proyecto rentable” con un producto que aumentó su valor: “Los derechos se vendieron muy bien, con los de televisión, puntualmente, crecimos 3.5 veces lo que históricamente se había generado y para el año tres (2023) estaremos creciendo cerca de siete veces lo que la liga tuvo entre 2018 y 2019”.

En total, la temporada arrojó 2,400 horas de producción de televisión y un promedio de tres horas con 26 minutos por transmisión de partido. El presidente refiere que la inversión realizada en dicha producción televisiva les hizo reducir gastos hasta en un 70% en comparación de si hubieran contratado a una empresa externa para realizarla.

“Nuestros gastos de producción son un capital de inversión y eso cambia radicalmente el modelo de negocio, con esto tenemos el control administrativo y operativo y los resultados los veremos poco a poco. Vamos a buscar que esa autosuficiencia se mantenga y los ingresos por derechos superen, por lo menos, dos o tres veces el costo operativo para tener la posibilidad de incrementar nuestras ventas para otras plataformas y mercados”.

El directivo describió a este diario que planean un modelo de negocio similar al de las Grandes Ligas (MLB) luego de la inversión en materiales para producción televisiva, pues ya que los tienen, planean crear una compañía alterna a la LMB que produzca señales de televisión para otras plataformas y propiedades, incluyendo transmisiones de otros deportes como boxeo, lucha libre y futbol americano.

“Empezaremos a verlo en los siguientes dos años, con el equipamiento, tenemos una empresa con la que podremos producir fuera de nuestra temporada de seis meses, es un modelo atípico que nos dará solidez financiera. Ya estamos operando bajo esa óptica, ya es un hecho, es un tema acordado y vamos a ir para adelante con algo que será histórico, un tema de innovación estratégica que nos permitirá ser absolutamente autosuficientes y tener una unidad de negocio alterna a la liga”.

Para De la Vega, la temporada 2021 era crucial para impulsar el nuevo formato de negocio con las televisoras, ya que eso, señala le ha permitido elevar el valor del producto LMB a 300% y la expectativa para 2023 es que valga 700% de lo que costó en la última campaña antes de la pandemia, en 2019. Con este incremento de ingresos asegura que la liga sería capaz, en 2023, de incluso darle dinero a los equipos: “Puedo garantizar que vamos a tener una solidez bien cimentada para empezar a cubrir un porcentaje amplio para subsistir a los equipos”.

Planeación de un torneo invernal a partir de este año

El impulso con el que regresó la LMB en 2021, tomando en cuenta el crecimiento de 10 veces de su audiencia y un mercado de 4.8 millones de seguidores en redes sociales, los motiva a estar planeando un torneo invernal que se jugaría en este mismo año.

“Sí estamos trabajando en un proyecto de torneo invernal, la liga tiene la oportunidad de crear mayores productos, así como otros de desarrollo de peloteros mexicanos de calidad. Lo estamos analizando junto a otros productos de carácter más internacional para tener un alcance mayor y un flujo de recursos más importantes bajo distintos criterios, por eso estamos trabajando como liga, con la MLB y con la WBSC (Confederación Mundial de Beisbol y Softbol)”.

Aclaró que “todavía no estamos en posición de revelar tanto, pero sí es un hecho que queremos tener más beisbol durante el año y más propiedades”, y que no habría problema con los calendarios de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), pues enfatiza que tiene buena relación con el presidente de esta última, Omar Canizales, con quien está en constante comunicación abierta.

¿Cuáles son las ventajas de la LMB para tener una liga invernal?

“Vemos tres puntos. Uno, que tenemos capacidad de nuestra propia producción de televisión. Dos, el apetito que tienen nuestras televisoras porque no tienen otras ventanas de salida de beisbol mexicano. Y la tercera tiene que ver con un tema de desarrollo, pues la LMB tiene una esencia de formación de jóvenes talentos y si no los desarrollamos nosotros no lo hace nadie”, destaca Horacio De la Vega.

El directivo agrega a este diario que a partir de la temporada 2022 se verán otros cambios de profesionalización e institucionalización, el proyecto ISO-LMB, un documento mandatorio de calidad estándar basado en las Grandes Ligas que deberán cumplir los 18 equipos en temas como infraestructura de estadios (iluminación, instalaciones televisivas y fibra óptica), presencia de marca, imagen, marketing, solución de controversias y distribución de contenidos. “Es una gobernanza que en 30 años la liga no había tenido y ahora se busca con esta reforma administrativa-jurídica”.

De la Vega también recalca que están en conversaciones con Visit México para desarrollar una estrategia de turismo gastronómico y deportivo en las 16 sedes que cuentan con al menos un equipo de la LMB, la cual también empezaría a funcionar a partir de 2022.

fredi.figueroa@eleconomista.mx