A falta del aval de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) para que se concrete la venta de la franquicia de Lobos Buap a los dueños de Juárez FC, el mapa de la Liga MX cambiará el próximo torneo.

Con la negociación, con cifras extraoficiales que rondan los 20 millones de dólares, el club fronterizo tomará el lugar de Lobos BUAP en la Liga MX y hereda la posición en la tabla de cociente, adquiere las obligaciones deportivas sobre la participación en los torneos de Fuerzas Básicas Sub-13, Sub-15, Sub-17 y Sub-20, y el de la Liga MX Femenil.

Al filo de la ventana de tiempo que permite el reglamento de competencia sobre el cambio de sede y nombre de las franquicias, 30 días antes del inicio del torneo el próximo 19 de julio, el presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla, expresó la determinación en acuerdo por la Asamblea de Dueños.

“Cada quien puede ofrecer el certificado de afiliación con el grupo que considere que lo podrá rescatar y operar correctamente. Se acercaron a Juárez como pudieron acercarse a cualquier otro, y lo que sí es que está establecido que antes de cerrar cualquier operación de sustitución tendría que aparecer por administración para revisar la estabilidad del posible adquiriente”.

Sin embargo, minutos de después de confirmarse la venta de Lobos Buap a Juárez FC, el rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, declaró para Televisa Puebla que no fue notificado sobre la venta del equipo y no dio el aval para que Lobos dejara su sitio en la Liga MX para mudarse a Juárez.

“Llegamos a un acuerdo verbal con Bonilla: que hasta que tuviéramos el pago realizado a la universidad, daríamos la anuencia como está estipulado en un contrato. Me enteré por redes de que el señor Bonilla hizo el anuncio de la venta y ahora se torna un tema legal”, mencionó el rector de la BUAP.

La temporada pasada, cuando Lobos BUAP perdió la categoría, se acogió al nuevo reglamento que le permitía mantenerse en Liga MX al pagar 120 millones de pesos. Mario Mendívil asumió el pago de la multa y la administración del club y, según declaraciones del rector, firmaron un acuerdo donde el empresario estaba obligado a pagar 90 millones de pesos en caso de que la franquicia de Lobos se vendiera, además de que la BUAP tenía la facultad de aprobar o negar la operación.

La universidad es dueña del nombre, marca y el Estadio Universitario, que durante los últimos dos años fue casa de los Lobos, pero al pagar los 120 millones de pesos, el empresario Mario Mendívil era el administrador de la franquicia que estaba registrada en Liga MX.

Lobos Buap informó que adquirió la franquicia de Bravos en Liga de Ascenso, pero se mantendrá en resguardo durante un año en busca de crear un proyecto deportivo y financiero estable.

BUAP obtendrá 2 millones de dólares de beneficio por la franquicia

En el 2012 la Universidad de Puebla adquirió una franquicia de Liga Ascenso cuyo valor rondaba 2.5 millones de dólares. La administración de la franquicia creó un patronato con empresarios del estado para cubrir los gastos del equipo, mientras que la institución otorgó en comodato la utilización de marca, nombre, logo y el Estadio Universitario.

En cinco años Lobos obtuvo el ascenso a Liga MX, pero los problemas financieros no se resolvieron, porque tardaron cuatro jornadas para concretar la renovación de los derechos de transmisión con Televisa e incluso lanzaron una campaña de boteo entre los aficionados que pudieran donar para la administración del club.

Esparza indicó que por contrato de cesión de derechos con Mario Mendívil, BUAP recibirá 4.5 millones de dólares (90 millones de pesos), 2 millones de ganancias sobre su inversión inicial con la franquicia en Liga de Ascenso.

Los ascensos y descensos de escritorio en Liga MX

Francisco Palencia renunció la semana pasada como técnico de Lobos cuando se enteró de que sólo había siete jugadores para iniciar los trabajos de pretemporada y de los cuales cuatro eran propiedad de Lobos, el resto era prestado. Lo mismo pasó con el equipo femenil, a quienes no avisaron fecha para regresar a entrenamientos, mientras algunos jugadores del primer equipo mantienen procesos para cobrar sueldos atrasados.

La venta de Lobos a Juárez FC no es la primera que deja sin futbol de Liga MX a plazas que deportivamente mantuvieron la categoría.

Por ejemplo, hace seis años, mediante una triangulación de franquicias, San Luis y La Piedad se quedaron sin futbol de Liga MX a pesar de obtener su sitio por la vía deportiva. Los Reboceros, al ganar la final del ascenso 2012-2013 a Neza FC, pero debido a que la plaza no cumplía los requisitos de infraestructura, la franquicia se mudó a Veracruz.

Querétaro, que perdió la categoría, compró el lugar de Jaguares de Chiapas, equipo que a su vez compró a San Luis,este último equipo quedó marginado de Primera División y participó en Liga de Ascenso.