Rusia y, en especial Sochi, están bajo la mira. Organizar unos Juegos Olímpicos no es algo sencillo; hay que garantizar que todo sea casi correcto en la organización, lo deportivo, la seguridad y cuidar que la justa genere el menor impacto al medio ambiente.

Basura, contaminación, daño a la flora y fauna son los puntos que han señalado organizaciones al gobierno de Vladimir Putin. En Sochi todo inició de cero. No había infraestructura para la justa; edificaciones cuyo impacto no se analizó, refirieron las ONG. En consecuencia se dañó el entorno de la ciudad. Rusia prometió una organización con cero residuos y edificaciones bajo estándares verdes.

La agencia de noticias Reuters documentó que los habitantes de los pueblos cercanos a Sochi denunciaron basureros ilegales y daños a casas habitación ocasionados por los trabajos de construcción. Los residuos de las obras fueron trasportados a la demarcación de Akhshtyr y ocasionó nubes de polvo. Los residentes pensaron que tendrían mejores condiciones de vida, pero resultó lo contrario.

Greenpace y World Wildlife Fund (WWF) alertaron sobre la destrucción de la flora y la fauna en la región entre el Cáucaso y el Mar Negro. Las organizaciones han informado que existen basureros donde se hay residuos tóxicos.

De acuerdo con declaraciones de Aleksei Navalny, activista político, el camino que une a la costa del Mar Negro con la región montañosa de Krasnaya Polyana requirió de la tala de 150 hectáreas de bosque; además se alteró el cauce del río Mzymta, en el cual se ha denunciado que se han vertido desechos.

En el 2010, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente refirió que Rusia no consideró el impacto de las edificaciones que realizó y le solicitó que hiciera una evaluación del ecosistema. Según la descripción del portal de la BBC, es una región sensible que alberga un parque nacional y una reserva ecológica.

En el mismo sitio de Internet se alude que WWF declinó su cooperación con autoridades de Rusia por el daño irreversible a los ríos y a la tala de árboles.

Hay que recordar que, para Sochi 2014, Rusia destinó cerca de 50,000 millones de dólares, suma clasificada como las más onerosa para dicho fin.

Pese a las críticas, el presidente ruso, Vladimir Putin, negó que la infraestructura para los JO aumentara la contaminación en la ciudad; por el contrario: mejoró.

Dmitry Kozak, viceprimer ministro ruso, declaró el mes pasado que: el aire y agua en Sochi son más limpios que en diciembre del 2007 .

Además, destacó la labor que se realizó para modernizar el transporte local y de protección al medio ambiente.

Pero, ¿a qué se comprometieron los rusos? De acuerdo con el documento Sochi 2014 Legacy Report , las instalaciones refieren que fueron construidas bajo las mejores practicas, uso eficiente de residuos y de recursos como el agua y energía, con el fin de generar el mínimo impacto ecológico.

Con relación al manejo de residuos, se busco dirigir la menor cantidad posible a los tiraderos y por ello 40% se recicló en las edificaciones. Además, ya está el plan de reciclaje para los próximos 17 días de actividad olímpica.

Del río Mzymta, en el portal oficial, informa que empresas firmaron un documento con el que se comprometían a colaborar en la restauración del ecosistema de dicho río, en marzo del 2011.

Rusia seguirá en la mira en el plano deportivo. Quizá, es la respuesta de tan onerosas inversiones, en octubre albergará la fecha 16 del Gran Premio de F1, mientras para el 2018 tendrá la Copa del Mundo en su territorio.