Los ingleses lo hicieron ver fácil, como si Suecia fuera un equipo muy básico y quizás lo es, pero le había complicado la vida a Alemania, México o Suiza.

La isla británica festeja llegar a semifinales tras ganar 2-0 y romper la maldición de los cuartos de final y ahora pueden pensar, ¿por qué no? En estar en otra final de un Mundial.

Lo de Inglaterra no es casualidad, quizás sea el inicio de lo que puede venir en un futuro. Campeones Mundiales de Sub-17 y Sub 20, son el indicio que el futuro puede ser bueno y ahora su selección nacional mayor ya está en la antesala de buscar el sitio para disputar el campeonato.

Suecia tuvo sus oportunidades, pero con sinceridad podemos decir que no generaron mayor peligro. Incluso al partido le faltó esa adrenalina de los cuartos de final. Al minuto 30 en un tiro de esquina, apareció Harry Maguire quien remató sólido y fuerte para poner en ventaja a su selección. Y fue hasta la segunda mitad, al 58, el futbolista del Tottenham, Dele Alli, también de cabeza, definiera el encuentro.

Desde el Mundial de 1990 el equipo inglés no disputará una semifinales y en Brasil 2014 empató un partido y perdió dos. Del fracaso a intentar llegar a la final en cuatro años.