La industria de clubes y gimnasios pronostica un primer trimestre complicado en materia económica, pues el primer mes del año no pudo abrir las puertas de sus sedes, sin embargo, implementar la modalidad al aire libre les permitirá continuar la práctica de promoción de la salud y la generación de ingresos, aunque mínimos. La esperanza de recuperación está en el segundo trimestre.

Respecto a la reapertura de gimnasios, el gobierno de la Ciudad de México respondió a este diario que se permitió reanudar actividades sólo en exteriores bajo el esquema de “Reactivar sin arriesgar”, asimismo señala que se ha mantenido un diálogo entre autoridades de la Ciudad y la industria en el afán de reducir el impacto económico mientras se mantienen las medidas necesarias para prevenir contagios.

El gobierno especifica que en este momento no se puede estimar una fecha de retorno de las actividades de este sector, sobre todo, con actividades deportivas a puerta cerrada.

“En Smart Fit creemos que el segundo trimestre del año va a ser mejor, creemos que la llegada de nuevas vacunas, del calor, entre otras cosas, nos va a permitir reducir un poco las medidas, incluso, operar más o menos con normalidad y de esta manera poder comenzar la senda de crecimiento. El primer trimestre va a ser más de aguantar y el segundo vamos a poder ver un poquito de crecimiento, muy tímido, y dependiendo de la situación sanitaria del país”, señaló a El Economista, Oriol Cortés, director de la cadena Smart Fit.

Desde el 18 de enero, Smart Fit opera en espacios al aire libre en 33 locaciones de un total de 72 gimnasios en el valle de México, luego de que desde el 18 de diciembre la región entrara en color rojo en el semáforo epidemiológico y se obligara el cierre de los recintos deportivos. De acuerdo a datos proporcionados por especialistas en el sector, la industria pierde  2,000 millones de pesos por cada mes que los centros permanecen cerrados.

La cadena seguirá ofreciendo clases al aire libre hasta que las autoridades permitan volver a operar al interior de los centros, sin embargo, Cortés desea que la espera sea lo más corta posible, pues trabajar al interior de un club es parte fundamental del negocio. El ejecutivo señaló que una fecha tentativa de reapertura de los centros podría ser el 1 de febrero, misma fecha tentativa que ha adelantado el gobierno de la Ciudad de México para la reapertura de centros comerciales y tiendas departamentales.

Si bien las clases al aire libre no han modificado las tarifas mensuales, que de acuerdo al portal web van de los 199 a los 559 pesos, la afluencia de usuarios ha sido baja, mientras que otros se mantienen ejercitándose desde casa gracias a una modalidad virtual.De acuerdo a Oriol Cortés, que también funge como vicepresidente de la Asociación Mexicana de Gimnasios y Clubes (AMEGYC), la medida se tomó en conjunto con el Gobierno de la Ciudad de México, con quienes mantienen reuniones semanales.

A través de estudios recopilados por la asociación y mostrados a las autoridades sobre la escasa probabilidad de contagio en los gimnasios en comparación con el beneficio de la práctica deportiva para combatir los casos de hospitalización y decesos ocasionados por la pandemia de covid-19, la industria busca ser considerada como una actividad esencial.

Según un documento de la asociación compartido a El Economista, en Nueva York los gimnasios suponen sólo 0.06 por ciento de los casos de contagio mientras que en Reino Unido, donde las medidas son menos restrictivas comparadas con México, representan 1.7 por ciento de los contagios.

Diferencias en la forma de entrenar

Las clases continúan concentradas en los objetivos de específicos: ganar fuerza, de perder peso, cardio puro, etcétera, pero con adaptaciones de acuerdo al entorno, “en lugar de usar a lo mejor equipo muy específico, estamos usando el mismo peso del cuerpo, pesas rusas que son más rudas y nos permiten salir al exterior, estamos usando los sacos de arena”, señaló Oriol.

El personal también se ve reducido, pues no se requiere de tantos profesores o del equipo de limpieza y mantenimiento. Cabe destacar que desde el inicio del confinamiento, aunque Smart Fit logró hacer una reducción de costos para mantener mitigar las pérdidas, ha mantenido a la totalidad de sus trabajadores.

De las 30 cadenas de gimnasios afiliadas a AMEGYC, son pocas las que en sus portales web o redes sociales explican un proceso de congelación de las cuotas por el tiempo que los centros deportivos permanecen cerrados o indican compensaciones en el costo del servicio como mantener la tarifa de 2020 durante 2021 como ha anunciado Sports World y C+.

  • 45,000 empleos en riesgo
  • 4,150 gimnasios y centros deportivos se encuentran en la Ciudad de México y el Estado de México, lo que equivale al 32% del total de gimnasios en el país.
  • 2,000 millones de pesos en pérdidas por cada mes de cierre.
  • 1,800 millones de dólares es el valor estimado de la industria en México.

Cronología:

  • 18 marzo cierre de gimnasios por confinamiento
  • 16 de junio se permitió la reapertura de gimnasios y centros de entrenamiento en las entidades en semáforo epidemiológico naranja
  • 19 de agosto reapertura en el Estado de México
  • 21 de septiembre reapertura de clubes y gimnasios en la Ciudad de México con 30% de aforo, uso de cubrebocas y sistema de citas
  • 23 de noviembre el horario de apertura se limitó hasta las 19:00 hr
  • 12 de diciembre el horario de cierre se redujo a las 17:00 hr
  • 19 de diciembre nuevo cierre de instalaciones
  • 10 de enero el cierre de instalaciones se extendió hasta nuevo aviso
  • 18 de enero se permitió volver a las actividades deportivas pero llevadas a cabo al aire libre.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx