Indianápolis. Un guión cinematográfico queda corto para la historia de los Gigantes y los Patriotas. Eli Manning, en esta ciudad que es casa de su hermano, Peyton, lo hizo otra vez; Nueva York volvió a coronarse en la NFL al vencer a Nueva Inglaterra en el Super Bowl XLVI por marcador de 21-17. No sólo es el título de esta temporada.

Los Gigantes se convirtieron el domingo en la única franquicia en coronarse en cuatro décadas diferentes en la NFL y lo hicieron de forma consecutiva.

Consiguieron su primer título de Super Bowl en la campaña de 1986, seguidos del de 1990 y 2007, a la que se suma su corona en Indianápolis en la temporada del 2011.

Me siento contento por estos chicos. Me siento contento por esta organización, por el coach Coughlin, por todos los entrenadores, por todos los jugadores que formaron parte de este triunfo , comentó Eli, al final del partido del que fue nombrado el Jugador Más Valioso. El menor de los Manning se convirtió en el onceavo jugador en conseguir dos títulos de Super Bowl en la historia de la NFL.

Quizá ahora la victoria no fue tan sorpresiva como la de hace cuatro años en el Super Bowl XLII en Phoenix. Ahora no hubo un balón en la cabeza de David Tyree, ni una escapada de Manning en medio de la línea defensiva rival. En Indianápolis fueron más fríos, más calculadores. Manning maduró y con un juego prácticamente perfecto de 30 pases completos en 40 intentos para una anotación sin intercepción, llevó a su equipo al campeonato.

Tom Brady, del otro lado del campo, vio como los Patriotas no pudieron detener a la ofensiva azul (que ayer vistió de blanco), la cual anotó 12 puntos sin respuesta en el tercer periodo y luego en el último cuarto. El corredor Ahmad Bradshaw, quien gusta de jugar Playstation para relajarse, anotó casi como en un juego de la consola: cayendo sobre su cuerpo sin que nadie frenará su camino a las diagonales. Fue el mejor sentimiento de mi vida. Estoy contento de estar aquí con mi equipo y mi familia , comentó el jugador de los Gigantes.

El último drive de Nueva York duró 2 minutos y 49 segundos, tiempo suficiente para recorrer 88 yardas en nueve jugadas y remontar un marcador que desde el tercer cuarto no lucía suficiente para derrotarlos. Manning lo sabía, Brady también. Fue el menor de los hijos de Archie Manning quien sacó la mejor parte.

Tom Brady tendrá pesadillas con los Gigantes. Las dos derrotas ante ellos le han quitado la oportunidad de sumar cuatro triunfos en Super Bowls, lo que lo colocaría a la altura de Joe Montana y Terry Bradshaw. Pero Brady tendrá que esperar, luego de perder un partido en el que completó 27 pases en 41 intentos para 276 yardas, dos anotaciones y una intercepción de Chase Blackburn. Nuestra línea defensiva hizo un gran trabajo con presión todo el tiempo. Hicimos un gran trabajo , comentó al respecto el apoyador de los Gigantes.

Los Gigantes se hicieron un nuevo lugar en la historia de la NFL. Se convirtieron en el único equipo en perder cuatro partidos en línea y en recibir más de 400 puntos en la campaña y aún así, ganar el Super Bowl. Más que eso, los Gigantes son el equipo de campeonatos en cuatro décadas diferentes.

@PabloEscobedo