A la puerta de la entrada del Autódromo Hermanos Rodríguez, el aficionado Bernardo Ceicassa caminaba hacia el E-Prix de la Ciudad de México de la mano de sus dos hijos de cinco años.

“A mí lo que me interesa con mis hijos es trascender no sólo como padre, sino como compañero de enseñanzas de los distintos aspectos que hay en la vida, porque el día de mañana que yo no esté se van a acordar de estos momentos.

“Me interesa que, respecto a la parte ecológica, puedan decir: mi papá apoyaba ese tipo de eventos, esperemos que en un futuro todo sea eléctrico, pero por lo pronto, lo que quiero es trascender con ellos, yo sé que a ellos no se les va a olvidar”, expresa a este diario el padre de 46 años.

Una carrera de automóviles que no producen emisiones, que cuenta con un bar de oxígeno para que los asistentes puedan respirar aire limpio de partículas y distintas actividades para niños en los que se destacan el reciclaje.

“Mi hija me estaba diciendo: ‘¡mamá, esos cascos son de cajitas! ¿No?’; le comenté que eran de cartón, al igual que las botellas que dan, son ecológicas. Por lo regular en los eventos, todo es de plástico y esto nos sirve para ver que no siempre tiene que ser así, además de ayudar a enseñarles cosas nuevas a nuestros hijos”, comenta Elizabeth Palma.

Situación similar a la que vive la señora Lourdes, quien junto a su esposo llevó a sus tres hijos. “Me encanta el evento, les mostramos cosas educativas y nos divertimos. Además de tener un costo accesible”.

El precio de los boletos se dividió en dos fases, la uno con un costo de 150 y la dos aumentó el precio a 200 pesos. Para los niños, el boleto se mantuvo en 50 pesos, precios asequibles para un sector amplio de la sociedad.

Con alcance en un amplio sector de la población y un importante mensaje ecológico, ¿genera un cambio en los asistentes o solamente queda como una experiencia anecdótica?

De 10 personas entrevistadas, ocho mencionaron que la apertura a un público amplio puede implicar que gente que no conoce sobre el tema se involucre más y aunque no lleve a un verdadero cambio en sus vidas, piensan que es una buena manera de comenzar a crear consciencia.

La mayoría ve lejano el cambio, pero muestran su indignación con el gobierno de la ciudad al modificarse el plan de movilidad, educación y otros sectores, que ofrecieron ayudar para renovar contrato por cinco años más.

“Estoy totalmente en contra de que el gobierno no apoye a este tipo de eventos porque favorecen a la integración de la familia y el mensaje que brindas a los niños de poder tener un evento totalmente ecológico en donde mezclas un tema de educación ambiental y hacer deporte”, expresa el aficionado Eduardo González.

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