La progresión goleadora de Ismael Sosa coincide con el regreso de los Pumas a la cima de la Liga MX. El mejor goleador de los universitarios en el Apertura 2015, con 10 goles, charló con El Economista sobre su desempeño en el club, al que le agradece la paciencia de retenerlo para que pudiera demostrar todas sus virtudes.

Con dos años en la institución, el delantero argentino analiza las dificultades de su adaptación al futbol mexicano, su primer torneo donde sólo anotó dos goles y que hacían crecer las críticas sobre los refuerzos extranjeros que llegaban a Pumas. La historia de Ismael refleja el triunfo a la paciencia y la consolidación de un proyecto que tiene al equipo en el liderato general y la Liguilla.

¿Cómo te encuentras tras obtener una calificación con jornadas de anticipación y como líderes generales?

Estoy muy contento, el equipo está en muy buen momento. Ya me siento adaptado a Pumas, porque no es fácil jugar en un equipo grande, sobre todo porque cuando llegué el club no estaba bien, era una situación complicada con el tema de la porcentual; pero eso ya pasó.

En el pasado se cuestionó la contratación de delanteros que no rindieron, ¿qué factores influyeron para que te convirtieras en el mejor goleador de Pumas este torneo?

Cuando llegué lo hice una semana antes de que iniciara el torneo, no había tenido pretemporada y eso me complicó. Después, me dieron la oportunidad un semestre más, ya que en el primer torneo no había tenido muchas oportunidades; eso fue lo más importante, la continuidad, la confianza del club.

En alguna ocasión mencionaste que querías compensar el gran gasto que hizo el club por tu fichaje...

Había jugado en Chile y anoté 25 goles, así que me trajeron para poder cumplir ese rol. Yo tenía plena confianza y el club hizo una inversión muy grande y aunque el primer semestre me resultó un poco incómodo porque jugaba muy poco y no podía retribuir al club lo que pienso dio por mí, sí se me hacía difícil; ahora veo que las cosas van bien y merecido el gasto que hicieron.

¿Por qué crees que los extranjeros que llegan al futbol mexicano no siempre entregan buenos resultados?

El torneo mexicano es de mucha fricción, un futbol rápido, donde se te hace difícil si no estás físicamente bien para poder jugar. Lo más importante es que a los jugadores se les dé la oportunidad de ganarse un lugar y mostrarse, así se hace más fácil la adaptación.

Pumas, desde la cantera y con los jugadores extranjeros, los cobijan y tratan bien. El jugador está a gusto.

Has pasado por distintos clubes, en Chile, Turquía, Argentina y ahora México, ¿te gustaría convertirte en un referente en Pumas?

Lo importante sería ganar algo, que la gente te reconozca, sería lindo. El semestre pasado tuve ofertas de Europa y preferí quedarme para hacerme un nombre, para que la gente me tome cariño; porque ante la primera oferta, los jugadores lo primero que hacen es irse, porque es tentador, porque es Europa. Yo acá me siento bien, me tratan bien.

Me queda un año de contrato y seguramente el semestre que viene se hablará de mi continuidad, pero estoy muy feliz.

¿Cómo percibes a la afición de Pumas, a la que se considera como una de las más intensas y fieles en México?

Es una hinchada que exige, pero que a mí siempre me trató bien, con cariño. Cuando anoto y la gente me ovaciona, me pone muy contento. Obvio que me gustaría ser referente, pero primero hay que conseguir cosas para serlo.