Las marcas se sensibilizan. Horas después de que la superestrella de la gimnasia, Simone Biles, decidiera retirarse de participar en la competencia por equipos en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, comenzaron a circular comunicados que en otro tiempo era difícil de imaginar: los patrocinadores apoyaron su baja.

Biles gana considerables millones de dólares al año gracias a sus acuerdos de patrocinio con marcas como Visa, United Airlines, Athleta, galletas Oreo y la proteína Core Power. Fueron estas de las primeras en ofrecer su apoyo a la decisión de Biles de retirarse de la prueba all around por equipos el martes para proteger su salud mental.

“Acompañamos a Simone y apoyamos su bienestar dentro y fuera de las competencias. Ser la mejor también implica saber cómo cuidarte a ti misma. Nos inspira su liderazgo y estamos detrás de ella en cada paso del camino”, externó Athleta.

“De parte de todos en Visa enviamos apoyo a Simone como parte de nuestra familia. Esta fue una difícil pero valiente decisión y muestra cómo Simone puede inspirar dentro y fuera del tapiz”, dijo Andrea Fairchild, ejecutivo de Visa a Sportico.

El miércoles, la ganadora de cinco medallas en Río 2016 (cuatro de oro), también declinó su participación en la prueba individual de all around.

“Después de una mayor evaluación médica, Simone se ha retirado de la competencia del all around femenil individual en los Juegos de Tokio 2020, para poder enfocarse en su salud mental”, anunció en un comunicado USA Gymnastics.

En un 2021 tan complejo, el profesor de negocios deportivos en la Universidad del Sur de California, David Carter, dijo a AdAge, que al patrocinar a un individuo se deben considerar todo tipo de cosas más allá de la capacidad atlética, incluidos factores relacionados con covid-19, activismo social y política.

Independientemente de sus futuras decisiones, su lugar como figura deportiva y modelo a seguir no cambiará, como dijo Jim Andrews, experto en marketing: “Ya pasamos el tiempo en que los atletas como Simone son valorados simplemente por su destreza atlética”.

“Tenemos gran admiración por Simone, no sólo por su gran talento de clase mundial en el tapiz, sino, más importante, por el ser humano que es cada día. Estamos orgullosos de habernos asociado con ella y continuaremos apoyándola”, compartió United Airlines.

La gimnasta, llamada a ser una de las figuras principales en Tokio 2020, ya se ha ganado un lugar en la historia de la gimnasia y “ha demostrado ser una portavoz e influenciadora que tiene mucho que ofrecer a las marcas incluso sin competir”, agregó Andrews.

Sin embargo, las grandes compañías, como los medios de comunicación dueños de los derechos de Tokio 2020, no se encuentran en una posición favorable por su salida: “Va a ser un golpe aplastante para NBC si Biles no está disponible para el evento más visto en los Olímpicos”, reflexionó Sportico.

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