Estados Unidos vive siempre alerta. Nada puede vulnerar su seguridad; no otra vez. El foco de atención durante la próxima semana es New Jersey, que por primera vez albergará un Super Bowl: la edición 48; la sede es el MetLife Stadium.

Para el evento deportivo, la seguridad se planea con dos años de anticipación y está clasificado como un evento con nivel uno de seguridad por el Departamento de Seguridad Nacional, pues es un blanco de actos terroristas. Nada puede salir mal.

El encuentro que se disputará el próximo 2 de febrero entre Seattle y Broncos tiene entre sus preocupaciones no sólo la seguridad, sino también el clima.

En la edición del 2010, que tuvo como sede el Sun Life Stadium, en Miami, Florida, se dispuso de 1,000 agentes de seguridad, número que se cuadruplicó para este año.

Todo debe ser casi exacto, no hay lugar para errores. El protocolo de seguridad restringe el espacio aéreo, por lo que lo aviones no podrán volar cerca del estadio. Francotiradores, circuitos de cámaras de vigilancia, detectores de metales; cada año se hace la petición a los aficionados que no lleven bolsas grandes o mochilas, ahora las pertenencias personales deberán ir en una bolsa transparente.

De acuerdo con The New York Times, se está pidiendo a los asistentes que opten por llegar en transporte público al estadio, pues por primera vez no habrá una zona confinada para el descenso en taxis o limusinas.

Como en las dos ediciones anteriores, se aplicará la campaña If you see something, say something, la cual pide a los ciudadanos que en caso de ver algo anormal lo reporten.

Los elementos de seguridad que participarán han sido capacitados durante el último año para cualquier tipo de situación y parte de las labores no serán visibles, acotó Aaron Ford, jefe de la oficina del FBI.

Otra de las garantías será la luz. Se tendrán tres líneas de energía eléctrica para evitar que ocurra lo del año pasado en el juego entre Baltimore y San Francisco, cuando ocurrió un apagón que dejó en la oscuridad el Mercedes-Benz Superdome por 34 minutos.

BAJAS TEMPERATURAS ?AMENAZAN EL SB

Las bajas temperaturas registradas en los últimos días han complicado el transporte aéreo. Para facilitar la logística del 2 de febrero, según información de AP, en caso de una tormenta invernal el estadio cuenta con una máquina que puede derretir hasta 600 toneladas de nieve por hora, dio a conocer Brad Mayne, director ejecutivo del MetLife Stadium.

Una temperatura extrema es la única posibilidad de que se cambie la fecha del encuentro. Por el momento, se ha buscado tener todo preparado para facilitar el juego.