“Tengo mucho que agradecer a mi familia porque hubo veces se tuvo que tomar dinero que era para la casa para invertirlo en el torero. Primero tienes que invertir para tener un vestido de torear, luego más dinero para gasolina, poder llegar a las ganaderías, gastos menores y sí, se ha gastado”, dijo a El Economista Francisco Martínez, quien este viernes tomará la alternativa en la plaza de toros Oriente de San Miguel de Allende, Guanajuato, de manos de Joselito Adame y la testificación de Octavio García El Payo, para lidiar ejemplares de diversas ganaderías.

El torero guanajuatense llega al doctorado tras una importante carrera novilleril, su paso por el Certamen Soñadores de Gloria, celebrado en diversas plazas del país y que tuvo su final en la plaza México donde se alzó como máximo triunfador, le abrió la puerta para convertirse en matador de toros tras 63 festejos toreados.

Francisco no pierde el piso, hizo énfasis en la rivalidad que existe para colocarse en las filas novilleriles donde hay jóvenes que vienen ‘arreando’ fuerte, por lo que se prepara intensamente sin perder la humildad.

“A los toreros siempre nos ayuda mucha gente y a veces se nos olvida agradecer, creo que es buen momento para reflexionar y agradecer a ganaderos, matadores, empresarios y mi familia, a quienes pronto quisiera devolverles algo de lo mucho que me han dado”, aseguró.

Martínez se las ha ingeniado para estar presentable en los ruedos: “Pedí prestado a mis papás para pagarlo y les fui pagando poco a poco, me impactó que un vestido de torear usado, de segunda mano y con muchas corridas encima, costara 40 mil pesos, luego la ajustada, lavarlo, dejarlo en condiciones óptimas para sacarlo en una novillada pues costara un poco más, pero valió la pena todo ese esfuerzo y el último vestido nuevo, que me regalaron, no tengo una idea clara de cuánto costó, pero lo mandaron hacer a Perú y debe haber costado entre 60 y 70 mil pesos”, afirmó.

Un cartel soñado para la alternativa de cualquier novillero y en gran corrida, por lo que dijo: “Con dos toreros muy importantes hoy en día en la baraja mexicana, a los cuales admiro y he seguido de cerca sus carreras pues espero tener algún día la capacidad que ellos han tenido, aprenderles algo y llegar a lograr algo de lo que ellos han hecho. Con una variedad de toros en la que los ganaderos llevarán lo mejor que puedan y que nos podrá permitir disfrutar en mi tierra, con mi gente y en un festejo tan importante como la Corrida de la Insurgencia”, finalizó.

Silveti por un triunfo en La México

Diego, el hijo del recordado David Silveti, lamentó la mala suerte tras el sorteo de su lote en su presentación en la campaña: “Desgraciadamente les faltó casta y un poco de entrega a los toros que me tocó lidiar, sin embargo dejé constancia del buen momento por el que atraviesa mi carrera y gracias a Dios empezamos el año toreando. Llevamos tres corridas e hicimos mucho campo, por lo que espero que los astados de Villa Carmela, a los que les tengo mucha fe, puedan embestir y que tanto mis alternantes como yo podamos disfrutar de una gran tarde de toros”.

Diego Silveti compartirá cartel con Antonio Ferrera y Arturo Saldívar en el marco de la decimotercera corrida de la Temporada Grande en la plaza México, donde habrán de lidiar un encierro de la ganadería jalisciense de Villa Carmela.