Christian Giménez trotó hacia la banda, extendiendo sus brazos, esbozando una sonrisa, mientras sus compañeros llegaban a abrazarlo y Federico Vilar, arquero de Morelia, hacía rabietas y se recriminaba a sí mismo el garrafal error que le abrió el camino de la victoria 2-0 a Cruz Azul.

Mientras en Guadalajara todo quedó en suspenso entre Chivas y Pumas, de la mano de un oso del arquero y capitán de Monarcas, los cementeros se encaminaron hacia un triunfo que los pone con un pie en la final por el título.

Anoche había sido un partido trabado, con apenas una emoción que sólo quedó en eso, cuando Javier Aquino quedó solo ante Vilar, perdiendo la acción con el guardameta.

Fue al 27’ cuando el líder del conjunto michoacano falló de fea forma y en el momento menos indicado. Christian Giménez pidió una pelota para cobrar un tiro libre, ganándose cuestionamientos por los más de 30 metros que había entre el esférico y el arco.

Al Chaco no le importó, se encarreró, hizo contacto con la pelota, sacando un potente disparo, pero justo a la colocación del arquero. Federico no supo atacar la pelota y regaló el primer tanto a los locales, que corrieron a abrazar al mediocampista argentino.

Parecía que los locales tocaban la pelota sólo para hacer llegar la pausa, pero, sin darse cuenta y ante la complacencia de su rival, fueron ganando metros, tocando todos el balón que Emanuel Villa abrió por izquierda a Adrián Cortés, juvenil que lo mandó al centro del área, sitio en el que El Chaco lo bajó con la testa a Tito Villa, atacante que con calma lo controló, levantó la mirada para finalmente fusilar a Vilar, justo cuando Tomás Boy ya saboreaba el descanso para reorganizar a su equipo.

Para el segundo tiempo, el duelo tuvo mejor ritmo, con Monarcas buscando acortar la distancia y con los locales cuidándola e intentando aumentarla mediante veloces contraataques. El marcador ya no se movió porque Corona hizo una gran atajada tras un disparo cruzado, con mucho peligro de Elías Hernández y porque Villa no anduvo fino y desaprovechó al menos tres que debieron terminar en las redes.

Al final, Federico Vilar se fue con la cabeza agachada, no sin antes cometer otra pifia que el poste evitó se convirtiera en gol, mientras los azules festejaron en medio de la cancha el medio boleto para la final de Liga que consiguieron, la cual sería la cuarta en los últimos tres años.

Error del Pikolín y Chivas empata

El Guadalajara rescató un empate de 1-1 ante Pumas como local, este jueves en el partido de ida de las semifinales jugado en el estadio Omnilife.

Efraín Velarde, al minuto 51, hizo el gol de los Pumas. Omar Arellano, al 89, marcó para las Chivas del Guadalajara.

Los felinos universitarios fueron más peligrosos durante la primera mitad. Al 27, tras un tiro de esquina por derecha cobrado por Javier Cortés, Luis Fuentes conectó un remate de cabeza picado que el portero Luis Michel rechazó con la pierna.

Al 39, David Cabrera ensayó el tiro de media distancia y Michel le metió el manotazo para enviar el esférico por encima del travesaño.

El 1-0 de los Pumas se derivó de un arribo de Dante López por el costado derecho del área. El paraguayo llegó a la línea de fondo y mandó el centro a segundo palo, donde Velarde se tendió de palomita para vencer al cancerbero del Rebaño.

Sobre el final del tiempo reglamentario, Arellano sacó un disparo lejano y desesperado. Alejandro Palacios, arquero de los felinos, se excedió de confianza esperando el balón que se le fue a un lado para el 1-1 de las Chivas. Guadalajara requiere del triunfo por cualquier marcador para avanzar.