La justicia deportiva italiana confirmó en apelación la pena de 10 meses de suspensión infligida al entrenador de Juventus, Antonio Conte, por la Comisión disciplinaria debido al escándalo de partidos amañados Calcioscommesse, informó la Federación de futbol.

Conte fue acusado de no denunciar a las autoridades, durante la temporada 2010-2011, los partidos arreglados Novara-Siena y AlbinoLeffe-Siena.

Por otra parte, el Tribunal de justicia federal confirmó la absolución del defensa de Juventus de Turín, Leonardo Bonucci, acusado de delito deportivo, a falta de tres días para que empiece la Serie A, según un comunicado de la Federación Italiana de Futbol.

La Juve se encuentra en estos momentos sin entrenador antes de su primer partido en el campeonato doméstico contra Parma el sábado.

Sin embargo, Conte deberá apelar la decisión de suspensión ante la mayor instancia del deporte italiano, el Tribunal Nacional Arbitral del Deporte, del Comité Olímpico Nacional, según indicó el portal web del periódico La Reppublica.

El adjunto de Conte, Angelo Alessio, obtuvo, en cambio, una reducción de su pena, que pasó de ocho a seis meses de suspensión.

Simone Pepe, otro jugador de Juventus acusado de no haber comunicado las irregularidades que se produjeron en los dos partidos, fue absuelto.

El presidente de Juventus, Andres Agnelli, confirmó por su parte que el club italiano apelará la decisión y denunció una caza de brujas y una profunda injusticia .

El veredicto de la Corte de Justicia Federal de hoy confirma las peores sospechas (...) He observado la situación durante meses con incredulidad y una confusión creciente por una justicia deportiva que se parece cada vez más a una caza de brujas , dijo Agnelli.

Mientras tanto, los futbolistas Nicola Belmonte, de Bari, y Salvatore Masiello, de Udinese, sospechosos de haber amañado el partido Udinese-Bari (cuando disputaban la primera división) en mayo del 2010 vieron cómo la Comisión disciplinaria les confirmaba su absolución en el caso.

Por otro lado, los equipos Lecce y Grosseto fueron excluidos de la Segunda División italiana (Serie B) y relegados a una división inferior. Además del castigo, el Lecce fue multado con 30,000 euros.