Los empleados de la Bolsa Mexicana de Valores -desde la planta baja- tratan de identificar quién es el hombre alto, de color, al que todo mundo le hace la plática, le atiende, le rodea en el balcón de piso de remates y que acaba de tocar la campana para conmemorar el acto. Logran distinguir al director general de Scotiabank México, Enrique Zorrilla, algunos a Justino Compeán, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, pero al hombre robusto no.

Se llama Jeffrey Webb, alguna vez fue banquero, ahora tiene bajo su cargo la Concacaf y fue electo casi en el exilio, en Budapest en el 2012. Desde hace algunos años, la confederación que ahora preside el egresado de la Hillsborough Community College fue acusada de temas de sobornos, lavado de dinero, corrupción, en especial en las personas de Jack Warner y Chuck Blazer, quienes estuvieron entre 1990 y el 2011 como los hombres fuertes de la región; además hay que sumar que algunos clubes de la zona se han visto involucrados en temas de arreglo de partidos. Todo ha estado sucio.

Al cuestionarle a Webb sobre la inversión que hacen cada año para la lucha anticorrupción (el gran problema de esta área futbolística), detalla que 74% de los ingresos que tenemos en la confederación se reinvierte en la organización, en las competencias y en el desarrollo .

Seguro que Jeffrey lo sabe o quizás no, pero si combina en un buscador web las palabras: corrupción , Concacaf , arreglo de partidos , amaño de partidos , sobornos , tan sólo en Google existen 1.6 millones de referencias que hablan del tema.

Webb, aquel de quien se preguntaban quién era en la BMV ayer, tiene como meta hacer de Concacaf una región transparente , limpia , con desarrollo . Por eso el presidente del organismo celebró el acuerdo por cuatro años (hasta 2018) con el banco Scotiabank, que será el socio comercial más importante de la Concacaf.

Todos los cambios necesitan integrar la evolución, lo que estamos haciendo es institucionalizar todo el interior de la organización , dice el presidente. El acuerdo le dará recursos económicos para enfrentar sus problemas.

Según el Primer Mapa Negro del Futbol Mundial elaborado y publicado por El Economista en octubre, las naciones de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Estados Unidos, Costa Rica -pertenecientes a Concacaf- se han visto involucradas en los últimos 10 años en casos de arreglos de partidos, apuestas, el crimen organizado y explotación y tráfico de menores.

Gracias al patrocinio y los ingresos el área podrá invertir en los campeonatos, mejorar la competitividad, más recursos para los agremiados , comentó Justino Compeán, presidente de la Femexfut y vicepresidente del área.

México y el sueño el 2026

Justino Compeán, presidente de la Femexfut, indicó que México merece organizar una tercera copa del mundo en su historia y que levantan la mano para el 2026.

Este país ¿por qué no? También se merece tener un tercer Mundial, queremos tener un Mundial, entonces la competencia será muy buena , dijo. Mencionó que será una disputa complicada la que tendrán junto a Canadá y Estados Unidos.

Scotiabank y su apuesta al futbol

Scotiabank se convirtió en socio comercial de la Concacaf y es uno de los acuerdos económicos más importantes que ha logrado la administración de Jeffrey Webb en el área.

Enrique Zorrilla, director general del banco, comentó a este diario que el acuerdo por cuatro años es casi un acto de reciprocidad en línea con nuestros valores institucionales y con nuestros mercados . El banco tiene presencia en 34 de 41 naciones que integran la Concacaf.

Sobre ser socio comercial de una de las zonas futbolísticas con peor imagen de por el tema de corrupción, comentó: Estamos subidos en los mismo objetivos que Concacaf, competitividad, más transparencia .

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