El volante Javier Pastore se cae de maduro como el hombre que puede formar sociedad con Leo Messi y darle vuelo a Argentina ante al duro choque ante Alemania por cuartos de final del Mundial.

"Para ganarle a Alemania hay que jugar a la pelota", dijo el centrocampista del Palermo de Italia, al usar un giro muy rioplatense, que significa manejar el balón con destreza, poseerlo, dominarlo y someter al rival.

Hace rato que se habla de Pastore en los círculos allegados a la selección en el Centro de Alta Perfomance de la Universidad de Pretoria, tal vez uno de los mejores centros deportivos para una concentración en Sudáfrica-2010.

Pastore aseguró que contra los germanos se planteará "un partido difícil, pero más destrabado que contra México", en lo que será la revancha de los cuartos de final que Argentina perdió contra los germanos en Alemania-2006.

Hace cuatro años, estos dos clásicos rivales de la era contemporánea empataron 1-1 en los 120 minutos de reglamento y alargue, pero apareció otra vez la hegemonía de la Nationalmannschaft para jamás perder a penales (4-2).

"Alemania es un equipo muy duro, que juega mucho pateando desde afuera del área, tirando centros. Creo que es lo que más usan ellos", indicó el centrocampista de creación que tuvo su aparición triunfal de la mano del DT Angel Cappa en Huracán de Argentina.