Buenos Aires.- De manera dramática y con una actuación importante de Liborio Sánchez, Guadalajara de México se calificó a los cuartos de final de la Copa Libertadores de América, pese a perder 2-0 (global 3-2) ante Vélez Sarsfield de Argentina.

Los goles de la victoria en el partido de vuelta de octavos de final fueron obra del uruguayo Santiago Martín Silva, al minuto tres, y de Rolando Zárate, al 89, en el partido que se disputó en el estadio José Amalfitani.

Una noche de sufrimiento fue la que vivió el conjunto mexicano desde que el balón comenzó a rodar en suelo sudamericano, donde apenas habían transcurrido tres minutos cuando Vélez ya había acortado distancias en el marcador global.

Todo se originó en un centro por izquierda a cargo de Maximiliano Moralez al área, donde el uruguayo Santiago Martín Silva se levantó para conectar un remate abajo pegado al poste contrario, apenas al minuto tres.

Parecía que este gol sería el inicio del fin para Chivas, que vio como una marejada "blanquiazul" se fue con todo al frente en busca de conseguir una segunda anotación que los acercara todavía más a una remontada.

El embate inicial de los argentinos fue menguando conforme el reloj avanzó, sin embargo, nunca dejaron de ser peligrosos y no aumentaron su ventaja gracias a su mala definición, así como a intervenciones destacadas de Liborio Sánchez.

Una vez más, Silva se hizo presente en el área rival al conectar completamente solo un testarazo a las manos del joven guardameta mexicano, al minuto 30.

Tres minutos después, Liborio se convirtió en factor a favor de su equipo al tapar de manera casi milagrosa un remate de cabeza a "boca de jarro" por parte de Nicolás Otamendi, luego de un tiro de esquina que se prolongó en el primer poste.

Los arribos del "Rebaño Sagrado" sobre la meta local fueron prácticamente nulos, solo un disparo de media distancia a cargo de Edgar Mejía puso en aprietos al portero Marcelo Barovero, quien tuvo que recostar a su izquierda para evitar la caída de su marco, al minuto 45, para irse al descanso con ventaja por la mínima.

El acoso de los de "Liniers" se mantuvo para la parte complementaria, pero ya sin la misma claridad que en el primer lapso, ya que Chivas evitó los centros por las bandas y lo obligó a centralizar más su juego.

Además, Chivas fue capaz de mantener un poco más el esférico, pero sin poder intentar algo al frente, ya que Omar Arellano y Omar Bravo luchaban solos en inferioridad numérica.

El técnico Ricardo Gareca no tenía más opción que poner a todo lo disponible al frente y para ello ordenó los ingresos de Juan Manuel Martínez y Ricardo Alvarez, en busca de terminar con ese cerrojo defensivo de los mexicanos.

José Luis Real respondió con el ingreso de Ulises Dávila para refrescar su ataque, pero también con Xavier Báez para reforzar el trabajo en medio campo.

Tras una excelente atajada de Liborio a disparo de Ricardo Alvarez, al minuto 74, y una increíble falla del mismo Alvarez, Vélez le puso dramatismo al partido al acortar distancias en un error del guardameta, que no despejó un balón bombeado que Rolando Zárate, de recién ingreso, conectó para poner el 2-0, a un minuto del final.

El cuadro sudamericano se fue con todo al frente en busca del tanto del empate, sin embargo, Chivas soportó de manera estoica y prácticamente milagrosa, para salir con el boleto a la siguiente fase, en la que enfrentará al ganador de la serie entre Libertad de Paraguay y Once Caldas de Colombia.

El arbitraje estuvo a cargo del brasileño Wilson Seneme, quien tuvo una labor aceptable. Amonestó a Gastón Díaz (45) por los de casa y a Edgar Solís (7), Miguel Ponce (23), Liborio Sánchez (54), Héctor Reynoso (64) y Ulises Dávila (92) por los visitantes.

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