De 2017 a 2020, Red Bull cambió de motor y se despidió de tres pilotos en la búsqueda de despojar a Mercedes de su dominio y volver a levantarse en lo más alto en el campeonato de constructores. En 2021 entró en su estrategia el piloto mexicano Sergio Pérez, quien, para no sufrir la suerte de sus antecesores en el asiento, deberá acortar la distancia que existe entre su compañero de equipo, Max Verstappen y él.

Red Bull marcha segundo en el campeonato de constructores de la F1 con 112 puntos, de los cuales, 80 los ha conseguido Max Verstappen, quien se encuentra en segundo lugar en el campeonato de pilotos; por su parte, Sergio Pérez ha contribuido con 32 puntos y se encuentra en el sexto puesto individual.

Pierre Gasly y Alexander Albon son los nombres que sucedieron a Daniel Ricciardo en el asiento de la escudería austriaca. El primero ocupó el puesto durante 12 carreras y el segundo durante poco más de una temporada. En 2021 el equipo decidió valerse de la experiencia de Checo Pérez, firmando un contrato por un año.

¿Qué necesita Checo para lograr convencer al equipo y extender su acuerdo más allá de una temporada?

“El punto número uno es estar pegado a Verstappen, que si el holandés arranca en primero, Checo arranque en primero; lo que (Valtteri) Bottas hace con (Lewis) Hamilton, o si Hamilton está en la primera fila, Bottas está en la segunda. Checo ya revirtió los papeles, ya arrancó en la primera fila y mandó a Verstappen a la segunda, pero en la carrera no está junto a él. Tiene que estar junto a él a una, dos o tres décimas máximo, porque se supone que tienen el mismo coche. Si Verstappen está peleando el primer lugar, el tendrá que estar peleando el segundo lugar”, opinó Marco Tolama, comentarista de automovilismo y director de Auto y Pista.

Desde antes de hacerse oficial su contratación, medios especializados en automovilismo analizaban los factores con los que Pérez podría contribuir al equipo. De acuerdo a Lewis Larkam, del medio Crash, lo que se esperaría que Checo mejorara con respecto al rendimiento de sus antecesores es en la posición de salida, una de las grandes debilidades de Albon. También se esperaba una mejor administración de las carreras, de las llantas y, dada su experiencia y fortaleza mental, obtener un piloto constante en las carreras.

Sin embargo, los resultados han sido contrastantes tras sus cuatro primeras carreras con Red Bull, pues si bien ha sido nombrado el mejor piloto en dos Grandes Premios, en su debut en Bahréin logró remontar desde la última posición hasta la quinta tras una falla técnica y en Imola se colocó segundo en la parrilla de salida, pero desde esa ocasión finalizó la carrera fuera de la zona de puntos y no ha logrado subir al podio.

Al respecto, Pérez ha referido una falta de adaptación, errores cometidos en la carrera que lo han dejado fuera de la zona de puntos y, durante el fin de semana de las pruebas de calificación en España, en las que terminó en octavo puesto, el piloto mexicano aquejó dolores de hombro que no le permitieron “estar al 100”.

Pese a ello, cuenta con el respaldo y paciencia de los directivos de Red Bull. Tras el Gran Premio de Portugal, Christian Horner, director de Red Bull, declaró a la prensa: “Pienso que todo se está acomodando a su favor. Estoy feliz con el progreso que está haciendo y es solo con más tiempo y experiencia que todo se le dará”.

El sábado, tras las clasificaciones para el GP de España, el asesor principal de Red Bull, Helmut Marko, declaró a Sky Sports F1:“Quizá el periodo de aclimatación con esta nueva configuración fue demasiado corto para él. No nos enteramos de eso hasta el final de la tercera práctica”.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx