No hay otro certamen internacional de clubes más austero que la Concacaf Champions League. El campeón levanta la corona, gana prestigio, la coloca en la vitrina, se lleva el pase al Mundial de Clubes y poco más. Para dimensionarlo, esto es más o menos así: Tigres o Pachuca percibirán 33.6 veces menos que el monarca de la Champions League, 14 veces menos que el de la Europa League, seis que el de Asia y la Copa Libertadores, cinco menos que el de África, y cuatro que el de la Copa Sudamericana, de acuerdo con una revisión de los documentos oficiales de cada confederación.

Ser el monarca del área tampoco representa un alivio económico para los clubes mexicanos. De acuerdo con la base de datos de El Economista, para Pachuca el premio económico por ser campeón de Concacaf (500,000 dólares) significará 2.2% de su presupuesto anual y para Tigres, apenas 1.5 por ciento.

La diferencia económica entre los clubes mexicanos y el resto es evidente. Tigres es uno de los equipos con mayor poder adquisitivo en todo el continente. Su presupuesto cada año es entre 20 y 26 veces más de lo que tienen en el mismo periodo los grandes de Centroamérica, como el Saprissa de Costa Rica, Comunicaciones de Guatemala o el Olimpia de Honduras.

Es verdad que los equipos de la MLS son los únicos capaces de retar al futbol mexicano en infraestructura, plantilla e incluso en calidad de juego, pero, al disputarse las fases finales con apenas unas semanas de iniciada la Liga local, el ritmo de juego favorece a los conjuntos de la Liga MX, aunque eso cambiará a partir de la próxima edición del certamen.

Hace un año, en charla con este diario, Don Garber, comisionado de la MLS, aseguró que si las fases decisivas se jugaran con ambas ligas en su mejor ritmo, eso nos beneficiaría y a la competencia, también .

El hecho de que los clubes mexicanos sean superiores económicamente al resto de los conjuntos de Concacaf tiene sus consecuencias. En la última década todos los campeones del torneo han sido de la Liga MX y, desde el 2005, no se corona otro equipo que no sea de nuestro país. No sólo eso, de las últimas 10 finales sólo tres conjuntos de otras naciones (EU, Costa Rica y Canadá) disputaron la posibilidad de ser campeón.

Concacaf, un torneo donde ?ya sabes lo que ocurrirá...

La disparidad de plantilla (que se da porque los clubes de la Liga MX tienen más plata para contratar jugadores) es uno de los problemas de la competitividad de la Concacaf Champions League. Además, es el torneo donde el campeón recibe menos dinero que cualquier otro y donde siempre ocurre lo mismo (al menos en los últimos 12 años): un mexicano será campeón.

Del total de campeonatos de la última década, 100% ha sido para nuestro país. Ningún torneo de clubes internacional puede igualar esa cifra. Lo más cercano ocurre en la Champions League: la mitad de los monarcas han sido españoles; asimismo, en Asia y la Copa Libertadores, 40% es para Corea del Sur, Argentina y Brasil.

La Concachampions se ha convertido en una rutina de campeones que, además, son los peor pagados.

ivan.perez@eleconomista.mx