Desde hace poco más de dos años, la taekwondoín Briseida Acosta tomó un camino separado al de la selección mexicana para realizar la preparación que la llevó a ponerle su nombre a la plaza olímpica que ella misma consiguió en el proceso a Tokio 2020.

“Fue un total acierto, tengo ya dos años, probablemente un poquito más, entrenando en Miami (en la escuela Peak Performance), con (el entrenador) Juan Moreno y con mi equipo multideportivo. También está su esposa (Marlen Ramírez) en la parte física, que fue mi primera entrenadora de selección juvenil en México”, explicó la sinaloense en conferencia de prensa.

La competidora en la categoría de +67 kg costea los gastos de su entrenador y su equipo multidisciplinario, conformado por una preparadora física, un psicólogo y un nutriólogo, con el apoyo de sus patrocinadores y de sus becas (provenientes de la CONADE: 44,000 pesos de acuerdo al semanario Proceso, y del estado de Sinaloa). Al mismo tiempo, Acosta señaló que la CONADE la apoya al permitirle llevar su preparación fuera de la concentración con la selección.

“Sería un apoyo muy grande que esos gastos me ayudaran a solventarlos, la paga a mi entrenador y más que nada a mi equipo multidisciplinario porque no es sólo Juan Moreno, es Jorge Ramírez, mi psicólogo, Alfredo Chávez, mi nutriólogo. Sería muy importante para mí el que se me pueda apoyar con todo esto porque creo que necesito seguir con mi equipo y seguir buscando el mejorar porque, aunque siento que voy por muy buen camino, tengo todavía un poquito más de dos meses donde es importante tener los recursos necesarios para dar el mejor resultado”.

Acosta tiene como patrocinadores a Electrolit, Acti Sports MX, Margarina Primavera, Dulce Antojo, Titan Sports Brand, Sport City, Jaguar Therapeutics, DRYME, Clinique D´Ozono, LifeVantage, y es representada por 4Pro. Ha asegurado exposición mundial tras asegurar su participación en Tokio 2020.

—¿Consideras que este pase olímpico te abre oportunidades en lo comercial?

“Una como atleta está concentrada en dar el mejor resultado, si los patrocinadores se acercan y eso, uno podría trabajar con ellos de la mejor manera posible. Ojalá se dé porque, de esa manera, todos los deportistas tendríamos un apoyo por el esfuerzo que hemos estado haciendo. He tenido mucho apoyo de mis patrocinadores pero si alguien se acerca y busca el seguir participando conmigo, lo agradecería muchísimo”.

En el camino rumbo al podio olímpico, es lógico para la taekwondoín contar con su entrenador Juan Moreno en la silla dirigiéndola, junto a quien se colgó el bronce olímpico en el Campeonato del Mundo en Manchester en 2019 y la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima el mismo año. Sin embargo, aún es incierto si este último podría acudir con ella a la justa olímpica, pues el entrenador de la selección mexicana es Alfonso Victoria.

“Confío en el apoyo que me pueda dar tanto la CONADE, el Comité Olímpico Mexicano y la Federación para que mi entrenador Juan Moreno pueda estar conmigo. Creo que se vio en la evaluación la buena dupla que hacemos y la conexión que tenemos a la hora de estar peleando que es lo que se necesita para llegar a lo que se está buscando que es un podio olímpico y un desenvolvimiento bien en las peleas”.

El taekwondo es la cuarta disciplina más exitosa para México en los Juegos Olímpicos. Sus deportistas han obtenido siete medallas, de las cuales tres han sido ganadas por María del Rosario Espinoza en la categoría en la que Briseida ahora llevará la batuta. Lejos de representarle una presión adicional, la atleta de 27 años lo toma con motivación y compromiso.

“Me gusta que me digan que hay un compromiso con lo que ha dejado María y con los resultados que ha dejado el taekwondo, ese compromiso lo acepté desde que dije que quería estar en los Juegos Olímpicos, quiero hacer el mejor papel posible y por eso es que he hecho todo lo que he hecho, el buscar una mejor preparación, el estar enfocada, el trabajar tan ardua como inteligentemente. Ese compromiso lo adquirí con mi familia, nos sentamos y dijimos que iríamos por ello”.

Después de haberle puesto nombre a la plaza en un selectivo interno contra María del Rosario Espinoza, Acosta partió a Miami para concentrarse en una nueva preparación ahora enfocada en el podio olímpico. Junto con Juan Moreno estudiarán a las posibles rivales y, según explicó la competidora, cambiará la dieta, la preparación psicológica y física sabiendo que las contrincantes, en adelante, serán más altas.

Las competencias de fogueo continuarán a partir del mes de junio en el Campeonato Panamericano de taekwondo, que se celebrará del 5 al 7 de junio en Cancún, y buscarán realizar un campamento con competidores de un somatotipo similar al que encontrará en la justa veraniega.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx