Londres. El catarí Mohamed Bin Hammam, candidato a la presidencia de la FIFA, convocado por la comisión de ética del organismo por sospechas de corrupción y soborno, negó en un comunicado las acusaciones contra él.

"Hoy ha sido un día difícil y doloroso para mí. Pero, si todavía queda un resto de justicia en este mundo, por pequeño que sea, estas acusaciones se desvanecerán en el viento", dijo el presidente de la confederación asiática de futbol.

La comisión de ética de la FIFA anunció que investigaría a Bin Hammam, y otros tres miembros de la federación, incluyendo al vicepresidente Jack Warner, por "posibles violaciones" del código ético y "alegaciones de soborno" en el marco de las elecciones a la presidencia.

"Este paso es algo más que una táctica por parte de los que no tienen confianza en salir ganadores de las próximas elecciones presidenciales", añadió Bin Hammam, en clara referencia al suizo Joseph Blatter, que aspira a su reelección a la cabeza de la FIFA.

La federación internacional sospecha que pudo haber corrupción en una reunión entre la Unión Caribeña de Futbol (CFU), organizada por Jack Warner, y Bin Hammam, el pasado mes de mayo.

"Niego completamente estas alegaciones de mal comportamiento, de manera voluntaria o involuntaria, mientras estaba en el Caribe", añadió Bin Hammam en su comunicado.

Según la FIFA, existen sospechas sobre "una reunión especial de la Unión Caribeña de Fútbol (CFU) aparentemente organizada por el vicepresidente de la FIFA Jack Warner y el miembro del comité ejecutivo Mohamed Bin Hammam, y que tuvo lugar el 10 y 11 de mayo de 2011".

"Esta reunión estaba relacionada con las próximas elecciones a la presidencia de la FIFA", del 1 de junio, en las que Blatter se presenta a la reelección, "y existen alegaciones de soborno", dijo el comunicado.

Además de Warner y Bin Hammam, la FIFA abrió una investigación contra Debbie Minguell y Jason Sylvester, dos miembros de la CFU.

Los cuatro responsables podrán explicar su versión el próximo 27 de mayo y tendrán que presentarse ante el comité de ética de la FIFA el próximo 29 de mayo en Zúrich, la sede de la federación internacional.

El presidente del comité de ética de la FIFA, Claudio Sulser, no podrá participar en la reunión a causa de su nacionalidad suiza, y será reemplazado por el namibio Petrus Damaseb.

La comparecencia ante la comisión de ética es un golpe duro para Bin Hammam, cuya campaña a la presidencia se basa en la transparencia y la lucha contra la corrupción en el seno de la FIFA.

El hombre de negocios catarí, de 62 años, ya está implicado en otro presunto caso de corrupción que investiga una comisión parlamentaria británica, dirigida por el ex presidente de la candidatura inglesa al Mundial-2018, David Triesman, y también está bajo sospecha por las revelaciones del Sunday Times.

Según la investigación del periódico inglés, dos responsables del futbol mundial vendieron su voto a favor Qatar, el feudo de Bin Hammam, durante el proceso de elección de la sede del Mundial-2018 y recibieron a cambio 1.5 millones de dólares.